Después de casi un mes sin bici ni sin correr, esta mañana he salido a las seis y diez a echar una carrerita, por el camino corto por los chalets del Val, que va siendo el habitual: Plaza de la Juventud, Avda Virgen del Val, Calle Avila y hacia el parque de los bomberos.
Empecé bastante bien e incluso a ritmo animado, durante unos quince minutos. A partir de ahí empecé a sentir más cansancio de la cuenta, debido a la falta de entrenamiento, así que bajé el ritmo. A los 20 minutos estaba llegando al Parque de los Bomberos y paré del todo, dedicándome a caminar.
No hice estiramientos, ya que suelo hacerlos en los columpios del parque y esta vez, más que parque, parece que teníamos marismas, lagunas, piscina y "mare nostrum" todo junto. Así que a casa y a la ducha.
Espero que no sea dentro de un mes cuando cuente la siguiente...
26 febrero 2010
04 febrero 2010
Orbayando
Esta mañana miré por la ventana, puesto que daban lluvia, y no llovía. Así que me puse las "calzas largas" de correr, salí ... y llovió. Un orbayo fino, que no llegó a molestar.
Salí sobre las seis y diez e hice el recorrido corto que estoy haciendo últimamente. Hacia la Plaza de la Juventud, Avenida Virgen del Val, Calle Cuenca hasta el final y Parque de los Bomberos. Unos cuatro kilómetros en algo más de 20 minutos. La carrera fue bien aunque aflojé un pelín al final, para no cansarme demasiado.
Luego, en el Parque de los Bomberos, unas sentadillas sobre una pierna y apoyándose en los columpios, los estiramientos de rigor y a casa.
Salí sobre las seis y diez e hice el recorrido corto que estoy haciendo últimamente. Hacia la Plaza de la Juventud, Avenida Virgen del Val, Calle Cuenca hasta el final y Parque de los Bomberos. Unos cuatro kilómetros en algo más de 20 minutos. La carrera fue bien aunque aflojé un pelín al final, para no cansarme demasiado.
Luego, en el Parque de los Bomberos, unas sentadillas sobre una pierna y apoyándose en los columpios, los estiramientos de rigor y a casa.
02 febrero 2010
Carrerita de madrugada

Esta mañana, sobre las seis y diez, salí a correr. No hacía demasiado frío, así que bastó con una camiseta gruesa de cuello cisne, un chándal y las mallas de Errol Flynn largas.
Corrí bastante bien, a un paso animado, pero por la falta de entrenamiento decidí desde el principio hacer una carrera corta y así fue. Hacia el Parque de la Juventud, Avda Virgen del Val, Calle Cuenca hasta el final y de ahí al Parque de los Bomberos. En total unos 4 km en algo más de 20 minutos.
En el parque hice unas sentadillas sobre una pierna, apoyándome en los columpios para mantener el equilibrio y para ayudar lo justo para poder subir. Luego hice los estiramientos de rigor.
31 enero 2010
Santos-Anchuelo
Esta mañana hemos quedado Rubén, Chema y yo a las ocho en la cafetería que hemos dado en llamar "turururu", porque no somos capaces de aprendernos su nombre real.
Después del café de rigor, salimos en dirección Guadalajara, pero en vista del frío que hacía y para entrar en calor, Chema propuso subir a los Santos. Rubén pensaba que era broma hasta que nos vio doblar a la derecha para coger el puente azul.
La subida mal. Hace tiempo que no la hacíamos, por lo menos yo, y después de todas las navidades sin coger bici y sin ir a correr, he notado mucho el esfuerzo. De hecho, llegué a la parte alta de los Santos el último, con bastante diferencia. Luego bajamos en dirección a Anchuelo y allí tomamos nuestro montado de bacon.
Desde Anchuelo hacia el Parque Natural de Alcalá había algo de barro, pero se podía pasar bien con la bici. Saliendo del Parque Natural y entrando en Alcalá hemos visto los resultados de las obras que había estos días atrás. No sé para los coches, pero desde luego para peatones y bicis ha empeorado. Han cambiado la acera del puente por un arcén pintado de rojo (supongo que para que cuente en las estadísticas de km que tiene Alcalá como carril bici). El quitamiedos para los coches lo han alargado, de forma que por el lado de Alcalá ahora sólo hay un hueco de aproximademente un metro para entrar con la bici, eso sí, girando casi noventa grados desde el arcén pintado de rojo para volver a girar otros noventa grados inmediatamente y no irse terraplen abajo. Por el otro lado el quitamiedos es contínuo y el arcén ya no está pintado de rojo (ya no es carril bici), por lo que no podemos acceder al parque natural por el caminito de tierra que había pegado a la perrera, subiendo un poco, y tenemos que ir por el arcén en dirección contraria a los coches, como mínimo, hasta la entrada del taller/polígono que hay antes del parque natural. Como siempre, lo de "Alcalá sostenible" es facilitar las cosas para los coches a costa de peatones y bicicletas. Se han gastado los duros en transformar un trozo de acera del Parque de San Isidro en carril bici (todavía no he visto ninguna bici circulando) y son incapaces de poner un acceso peatonal/bicicleta al parque natural, al que acuden los fines de semana muchos peatones y ciclistas. Es normal, a los peatones sí se les puede quitar un trozo de acera para poner carril bici, pero líbrenos Dios de quitárselo a los Santos coches, que si no, pitan.
Lo siento por el rollo, pero es que no tengo coche y llevo muy mal el ver cómo las ciudades se piensan para los coches.
El cuenta kilómetros: 29.79 km, a 12.8 km/h de media, 39.9 km/h de máxima, 306 calorías, 2945 km totales con la bici y 2 horas 18 minutos de pedaleo.
Después del café de rigor, salimos en dirección Guadalajara, pero en vista del frío que hacía y para entrar en calor, Chema propuso subir a los Santos. Rubén pensaba que era broma hasta que nos vio doblar a la derecha para coger el puente azul.
La subida mal. Hace tiempo que no la hacíamos, por lo menos yo, y después de todas las navidades sin coger bici y sin ir a correr, he notado mucho el esfuerzo. De hecho, llegué a la parte alta de los Santos el último, con bastante diferencia. Luego bajamos en dirección a Anchuelo y allí tomamos nuestro montado de bacon.
Desde Anchuelo hacia el Parque Natural de Alcalá había algo de barro, pero se podía pasar bien con la bici. Saliendo del Parque Natural y entrando en Alcalá hemos visto los resultados de las obras que había estos días atrás. No sé para los coches, pero desde luego para peatones y bicis ha empeorado. Han cambiado la acera del puente por un arcén pintado de rojo (supongo que para que cuente en las estadísticas de km que tiene Alcalá como carril bici). El quitamiedos para los coches lo han alargado, de forma que por el lado de Alcalá ahora sólo hay un hueco de aproximademente un metro para entrar con la bici, eso sí, girando casi noventa grados desde el arcén pintado de rojo para volver a girar otros noventa grados inmediatamente y no irse terraplen abajo. Por el otro lado el quitamiedos es contínuo y el arcén ya no está pintado de rojo (ya no es carril bici), por lo que no podemos acceder al parque natural por el caminito de tierra que había pegado a la perrera, subiendo un poco, y tenemos que ir por el arcén en dirección contraria a los coches, como mínimo, hasta la entrada del taller/polígono que hay antes del parque natural. Como siempre, lo de "Alcalá sostenible" es facilitar las cosas para los coches a costa de peatones y bicicletas. Se han gastado los duros en transformar un trozo de acera del Parque de San Isidro en carril bici (todavía no he visto ninguna bici circulando) y son incapaces de poner un acceso peatonal/bicicleta al parque natural, al que acuden los fines de semana muchos peatones y ciclistas. Es normal, a los peatones sí se les puede quitar un trozo de acera para poner carril bici, pero líbrenos Dios de quitárselo a los Santos coches, que si no, pitan.
Lo siento por el rollo, pero es que no tengo coche y llevo muy mal el ver cómo las ciudades se piensan para los coches.
El cuenta kilómetros: 29.79 km, a 12.8 km/h de media, 39.9 km/h de máxima, 306 calorías, 2945 km totales con la bici y 2 horas 18 minutos de pedaleo.
Etiquetas:
Alcalá ciudad sostenible,
bicicleta
24 enero 2010
Ruta aleatoria
Esta mañana quedamos Rubén y yo en la nueva cafetería a las ocho. Por lo visto la camarera trabajaba en la que ibamos hasta hace poco, porque nos preguntó si nos habíamos cambiado. La verdad es que sí nos hemos cambiado, de 1.40€ que vale el café en la otra a los 1.20€ que vale en esta hay una diferencia.
Salimos sobre las ocho y media con intención de ir a Torrejón del Rey. Sin embargo, en el camino Alcalá-Camarma, al llegar a la desviación que tira a Meco, vimos demasiado barro y decidimos seguir hacia Camarma y coger la carretera a Meco. Una vez en Meco, nos metimos por el camino que lleva hacia Valdeavero, pero también tenía mucho barro, así que nos metimos nuevamente en Meco en busca de la carretera que lleva a Villanueva. En Villanueva cogimos un camino dirección Quer pero.... ¡¡ también estaba embarrado !!. Nos dimos la vuelta a Villanueva y buscamos una cafetería que no fuera la muy-cara del centro comercial. Encontramos uno asturiano, con algo de "los guajes" en el nombre y allí nos metimos. Efectivamente, dos montados y dos cafés, menos de 6€, mientras que en la otra eran casi 10€. Eso sí, el montado de bacon mucho pan y escaso de bacon.
Desde allí cogimos la carretera a Azuqueca, donde nos plantamos en un visto y no visto. Desde allí por el camino habitual hasta Alcalá. Saliendo de Azuqueca vimos tres galgos persiguiendo a una liebre.
Total, 38.49 km, 16.8 km/h de media, 39.6 km/h de máxima, 475 calorías, 2915 km en total con la bici, 2 horas y 17 minutos de pedaleo.
Salimos sobre las ocho y media con intención de ir a Torrejón del Rey. Sin embargo, en el camino Alcalá-Camarma, al llegar a la desviación que tira a Meco, vimos demasiado barro y decidimos seguir hacia Camarma y coger la carretera a Meco. Una vez en Meco, nos metimos por el camino que lleva hacia Valdeavero, pero también tenía mucho barro, así que nos metimos nuevamente en Meco en busca de la carretera que lleva a Villanueva. En Villanueva cogimos un camino dirección Quer pero.... ¡¡ también estaba embarrado !!. Nos dimos la vuelta a Villanueva y buscamos una cafetería que no fuera la muy-cara del centro comercial. Encontramos uno asturiano, con algo de "los guajes" en el nombre y allí nos metimos. Efectivamente, dos montados y dos cafés, menos de 6€, mientras que en la otra eran casi 10€. Eso sí, el montado de bacon mucho pan y escaso de bacon.
Desde allí cogimos la carretera a Azuqueca, donde nos plantamos en un visto y no visto. Desde allí por el camino habitual hasta Alcalá. Saliendo de Azuqueca vimos tres galgos persiguiendo a una liebre.
Total, 38.49 km, 16.8 km/h de media, 39.6 km/h de máxima, 475 calorías, 2915 km en total con la bici, 2 horas y 17 minutos de pedaleo.
17 enero 2010
Empapaditos
Esta mañana quedamos en una cafetería, menos cara que la habitual, a las ocho para salir con la bici. El suelo estaba mojado y la humedad en el ambiente debía estar en el punto de rocío, porque no estaba claro si llovía o no, pero sí empapaba.
Fuimos en dirección Cabanillas, más que nada, porque casi todo el camino es carretera, salvo el camino de la Magdalena. Pretendíamos así evitar los charcos.
La ida, por el camino de la Magdalena, se hizo bastante dura. Las ruedas parecían pegarse al suelo húmedo y costaba dar pedales. Una vez en carretera, mejor, aunque el viento daba un poco en contra.
En Cabanillas nos perdimos un poco, pero acabamos encontrando un bar con panceta. Un poco cutre el montado, mucho pan y sólo una pancetilla en medio. Al salir, las bicis estaban empapadas de la humedad (no sabemos si llovió algo), y el cuentakilómetros dejó de funcionar por la humedad.
Hicimos la vuelta rápido, por carretera, hasta el camino de Magdalena y por ahí hasta Alcalá. Llegamos empapados, con las gafas totalmente mojadas y apenas podíamos ver. Además, las ruedas de la bici soltaban barrillo y además de empapados, sucios. En fin, que nos lo hemos pasado pipa.
En casa una buena ducha con agua caliente y a espatarrarse en el sillón. La limpieza y engrasado de la bici va a tener que esperar.
Fuimos en dirección Cabanillas, más que nada, porque casi todo el camino es carretera, salvo el camino de la Magdalena. Pretendíamos así evitar los charcos.
La ida, por el camino de la Magdalena, se hizo bastante dura. Las ruedas parecían pegarse al suelo húmedo y costaba dar pedales. Una vez en carretera, mejor, aunque el viento daba un poco en contra.
En Cabanillas nos perdimos un poco, pero acabamos encontrando un bar con panceta. Un poco cutre el montado, mucho pan y sólo una pancetilla en medio. Al salir, las bicis estaban empapadas de la humedad (no sabemos si llovió algo), y el cuentakilómetros dejó de funcionar por la humedad.
Hicimos la vuelta rápido, por carretera, hasta el camino de Magdalena y por ahí hasta Alcalá. Llegamos empapados, con las gafas totalmente mojadas y apenas podíamos ver. Además, las ruedas de la bici soltaban barrillo y además de empapados, sucios. En fin, que nos lo hemos pasado pipa.
En casa una buena ducha con agua caliente y a espatarrarse en el sillón. La limpieza y engrasado de la bici va a tener que esperar.
10 enero 2010
Mucho hielo
Después de un mes sin hacer bici y más de dos sin correr, esta mañana me he decidido y he salido sobre las ocho y media a echar una carrerita.
El termómetro que tengo en la terraza marcaba -4ºC (negativos), así que me puse las mallas largas gruesas de correr, el sueter cuello cisne, la sudadera y un forro polar. Consciente de que llevo tiempo sin hacer nada, salí con calma en dirección a la Plaza de la Juventud y luego por el camino del rio. Me paré un par de veces para jugar con los charcos totalmente helados. En algunos, rompiendo el hilo con el pie para liberar el agua que había debajo, en otros para comprobar que simplemente no había agua debajo, sólo hielo.
A los cinco minutos de carrera empecé a sentirme cansado, a los diez bastante cansado y a los quince, entré en calor, empecé a quitarme cosas (los guantes y abrir la cremallera del forro polar) y reduje un poco el ritmo. En total unos cuatro kilómetros largos en unos 25 minutos (trote cochinero donde los haya). Me paré en la calle Vitoria y allí hice mis estiramientos. Luego seguí corriendo hasta el parque de los bomberos.
Luego desayunar y un paseo corto hasta la Plaza de Cervantes, que hacía mucho frío.
El termómetro que tengo en la terraza marcaba -4ºC (negativos), así que me puse las mallas largas gruesas de correr, el sueter cuello cisne, la sudadera y un forro polar. Consciente de que llevo tiempo sin hacer nada, salí con calma en dirección a la Plaza de la Juventud y luego por el camino del rio. Me paré un par de veces para jugar con los charcos totalmente helados. En algunos, rompiendo el hilo con el pie para liberar el agua que había debajo, en otros para comprobar que simplemente no había agua debajo, sólo hielo.
A los cinco minutos de carrera empecé a sentirme cansado, a los diez bastante cansado y a los quince, entré en calor, empecé a quitarme cosas (los guantes y abrir la cremallera del forro polar) y reduje un poco el ritmo. En total unos cuatro kilómetros largos en unos 25 minutos (trote cochinero donde los haya). Me paré en la calle Vitoria y allí hice mis estiramientos. Luego seguí corriendo hasta el parque de los bomberos.
Luego desayunar y un paseo corto hasta la Plaza de Cervantes, que hacía mucho frío.
13 diciembre 2009
Vuelta corta con frío
Esta mañana quedamos Chema, Rubén y yo en la cafetería habitual a las ocho de la mañana. Como hacía frío, viento y Chema tenía algo de prisa por volver, decidimos dar una vuelta corta. La ruta habitual de Azuqueca-Alovera-Quer-Villanueva-Meco. Pero decidimos hacerla al revés, para tomar la panceta en Alovera y no en el bar carero de Villanueva.
Así que nos pusimos a ello. La ida se hizo muy dura, entre la tierra húmeda del camino que siempre parece que se pegan las ruedas de la bici, el viento en contra, el frío, y esperar que Rubén se diera cuenta de que si en la desviación coge el camino que lleva a Camarma no va a llegar a Meco. Encima, yo andaba algo tocado de la garganta. En fin, muy duro.
Llegamos por fin a Alovera, donde nos tomamos el café y el montado de panceta en el bar al que hace mucho que no íbamos, casi desde que compramos la bici nueva.
La vuelta, sin embargo, se hizo muy bien. Ahora el viento iba a favor y aunque hacía frío, al menos ibamos descansados. A Rubén al final no le esperamos, porque decidió meterse por el lado derecho de una larga valla cuando el lado bueno es el izquierdo. Al final de la valla, un kilómetro más allá, Rubén descubrió que no había salida y tuvo que darse la vuelta. Chema y yo, con el frío, decimos no esperarle.
El cuentakilómetros: 42.73 km, a 16.2 km/h de media, 42.9 km/h de máxima, 490 calorías gastadas, 2052 km totales con la bici, 2 horas 38 minutos de pedaleo.
Así que nos pusimos a ello. La ida se hizo muy dura, entre la tierra húmeda del camino que siempre parece que se pegan las ruedas de la bici, el viento en contra, el frío, y esperar que Rubén se diera cuenta de que si en la desviación coge el camino que lleva a Camarma no va a llegar a Meco. Encima, yo andaba algo tocado de la garganta. En fin, muy duro.
Llegamos por fin a Alovera, donde nos tomamos el café y el montado de panceta en el bar al que hace mucho que no íbamos, casi desde que compramos la bici nueva.
La vuelta, sin embargo, se hizo muy bien. Ahora el viento iba a favor y aunque hacía frío, al menos ibamos descansados. A Rubén al final no le esperamos, porque decidió meterse por el lado derecho de una larga valla cuando el lado bueno es el izquierdo. Al final de la valla, un kilómetro más allá, Rubén descubrió que no había salida y tuvo que darse la vuelta. Chema y yo, con el frío, decimos no esperarle.
El cuentakilómetros: 42.73 km, a 16.2 km/h de media, 42.9 km/h de máxima, 490 calorías gastadas, 2052 km totales con la bici, 2 horas 38 minutos de pedaleo.
22 noviembre 2009
Marchamalo
La semana pasada Chema trabajaba y a mí me dio pereza, así que no salimos. Pero hoy sí, hemos quedado los tres a las ocho en punto en la cafetería habitual. Tras el café de rigor salimos dirección Guadalajara.
La ida sin novedad, eso sí, como siempre, al llegar a la rotonda donde se decide si Guadalajara o Marchamalo, Rubén se equivocó y acabamos en Marchamalo. Panceta pa dentro.
La vuelta también si novedad, salvo que parece que el viento empezó a incordiar un poco.
El cuentakilómetros: 56.66 km, 20.9 km/h de media, 38.6 km/h de máxima, 842 calorías, 2810 km totales con la bici y 2 horas, 42 minutos de pedaleo.
La ida sin novedad, eso sí, como siempre, al llegar a la rotonda donde se decide si Guadalajara o Marchamalo, Rubén se equivocó y acabamos en Marchamalo. Panceta pa dentro.
La vuelta también si novedad, salvo que parece que el viento empezó a incordiar un poco.
El cuentakilómetros: 56.66 km, 20.9 km/h de media, 38.6 km/h de máxima, 842 calorías, 2810 km totales con la bici y 2 horas, 42 minutos de pedaleo.
08 noviembre 2009
A por los billetes de tren a Guadalajara
Esta mañana quedamos Rubén, Chema y yo a las ocho en la cafetería habitual. Les comenté de ir a Guadalajara, a sacar mis billetes de tren para las vacaciones de navidad. Alcalá no es capital de provincia, así que sólo abren las taquillas de largo recorrido por las mañanas en días laborables. Las agencias cobran un "huevo" por los billetes (6 euros por billete las agencias del Corte Inglés, o sea 48 € por la gestión por cuatro billetes de ida y vuelta). Pensé que Guadalajara, al ser capital de provincia y parar los trenes de largo recorrido tendría un horario más generoso.
La ida bien, sin problemas, El viento apenas se notaba y daba de lado algo por la espalda. Eso sí, llegando a Guadalajara, cogimos el camino habitual en el que la puerta de reja que han puesto no hace mucho estaba abierta. Y allí nos perdimos, por el otro lado estaba cerrada y estuvimos dando vueltas Chema y yo hasta que encontramos la forma de salir sin volver atrás. Rubén se había separado de nosotros en un camino y a base de escalar con la bici pasó y llegó antes a la estación de Guadalajara.
En Guadalajara la taquillera de cercanias estaba aburrida, poca gente viaja en tren un domingo a esas horas de la mañana, pero la ventanilla de largo recorrido cerrada. En Gudalajara como en Alcalá, sólo abren dias laborables por la mañana. Los billetes por internet imposible, llevo dos días mirando y da igual qué día mire, dice que no ha billetes (por decir, dice que no hay trenes). No sé, creo que RENFE debe mejorar mucho todavía.
En Guadalajara nuestro montado de bacon y café con leche. Luego, la vuelta, bastante dura. Ese viento que apenas se notaba y que venía algo de espaladas, ahora sí que se notaba y venía de lado y algo de frente. Todo el camino dano pedales como locos y reventaditos llegamos a Alcalá.
Llegando a la desviación de los Santos, Rubén no subió, porque la subida con el viento a favor podía haberla hecho sin problemas, pero para la bajada y con el vendaval en contra, seguro que no solo debía dar pedales, sino que incluso en algún momento (los de menos pendiente) tendría que bajarse de la bici y empujar.
El cuentakilómetros: 55.86 km, 18.7 km/h de media, 46.3 km/h de máxima, 737 calorías, 2 h 58 minutos de pedaleo y un total de 2753 km con la bici.
La ida bien, sin problemas, El viento apenas se notaba y daba de lado algo por la espalda. Eso sí, llegando a Guadalajara, cogimos el camino habitual en el que la puerta de reja que han puesto no hace mucho estaba abierta. Y allí nos perdimos, por el otro lado estaba cerrada y estuvimos dando vueltas Chema y yo hasta que encontramos la forma de salir sin volver atrás. Rubén se había separado de nosotros en un camino y a base de escalar con la bici pasó y llegó antes a la estación de Guadalajara.
En Guadalajara la taquillera de cercanias estaba aburrida, poca gente viaja en tren un domingo a esas horas de la mañana, pero la ventanilla de largo recorrido cerrada. En Gudalajara como en Alcalá, sólo abren dias laborables por la mañana. Los billetes por internet imposible, llevo dos días mirando y da igual qué día mire, dice que no ha billetes (por decir, dice que no hay trenes). No sé, creo que RENFE debe mejorar mucho todavía.
En Guadalajara nuestro montado de bacon y café con leche. Luego, la vuelta, bastante dura. Ese viento que apenas se notaba y que venía algo de espaladas, ahora sí que se notaba y venía de lado y algo de frente. Todo el camino dano pedales como locos y reventaditos llegamos a Alcalá.
Llegando a la desviación de los Santos, Rubén no subió, porque la subida con el viento a favor podía haberla hecho sin problemas, pero para la bajada y con el vendaval en contra, seguro que no solo debía dar pedales, sino que incluso en algún momento (los de menos pendiente) tendría que bajarse de la bici y empujar.
El cuentakilómetros: 55.86 km, 18.7 km/h de media, 46.3 km/h de máxima, 737 calorías, 2 h 58 minutos de pedaleo y un total de 2753 km con la bici.
07 noviembre 2009
Pues no estoy en forma
Esta mañana salí a correr sobre las ocho y cinco. Después de casi quince días desde la última salida, hice una carrera corta, de unos veinte minutos (unos cuatro kilómetros. Y decididamente no estoy en forma, una carrera tan corta me cansa, no acabo agotado, pero tampoco corro cómodo el último kilómetro. Definitivamente, tengo que inventar algo para quitarme la pereza de encima y salir a correr con más frecuencia.
Luego los estiramientos en el parque de los bomberos, desayunar y paseo hasta Reyes Católicos y Parque O'Donnell.
Luego los estiramientos en el parque de los bomberos, desayunar y paseo hasta Reyes Católicos y Parque O'Donnell.
01 noviembre 2009
Daganzeta
Esta mañana quedamos los tres a las ocho en punto en la cafetería habitual. Tras nuestro café de constumbre, salimos en dirección Daganzeta (perdón, dirección Daganzo, a tomar panceta).
El camino sin novedad y bastante rápido. Salimos a las ocho y media y antes de las diez estabamos en Daganzo, en el bar "polvorilla". Eso sí, fue el camino de los "bulos". En la bajada hacia el Torote bajamos por un camino paralelo que no tiene piedras (mentira cochina, lo acaban de arar y ya no hay camino) y luego cruzamos, como habíamos visto el día anterior a otros ciclistas, el Torote sin bajarnos de la bici (mentira cochina también, nos bajamos como siempre y pasamos sobre la piedras).
Luego la vuelta, también sin novedad y muy rápida, salimos de Daganzo sobre las diez y media y a las once y media estabamos en Alcalá.
Del cuentakilómetros ni se sabe, porque en algún momento se debió poner a cero y según él hicimos 20 km, cuando Daganzo ida y vuelta son cerca de 40.
El camino sin novedad y bastante rápido. Salimos a las ocho y media y antes de las diez estabamos en Daganzo, en el bar "polvorilla". Eso sí, fue el camino de los "bulos". En la bajada hacia el Torote bajamos por un camino paralelo que no tiene piedras (mentira cochina, lo acaban de arar y ya no hay camino) y luego cruzamos, como habíamos visto el día anterior a otros ciclistas, el Torote sin bajarnos de la bici (mentira cochina también, nos bajamos como siempre y pasamos sobre la piedras).
Luego la vuelta, también sin novedad y muy rápida, salimos de Daganzo sobre las diez y media y a las once y media estabamos en Alcalá.
Del cuentakilómetros ni se sabe, porque en algún momento se debió poner a cero y según él hicimos 20 km, cuando Daganzo ida y vuelta son cerca de 40.
27 octubre 2009
carrerita mañanera
Esta mañana salí a las seis a correr. Lo cierto es que estaba animado y no me costó demasiado salir. Tampoco hacía demasiado frio.
Siguiendo la costumbre de estos días, hice una carrerita muy corta por los chalets, unos 20 minutos. De momento parece que es la distancia adecuada para que no me resulte pesada y siempre es mejor irse a casa con la sensación de haber hecho poco y ganas de repetir al día siguiente para hacer más, que irse a casa reventado y pensar en la tortura del día siguiente.
Ha ayudado además que me puse a pensar en mis cosas, por lo que durante la carrera tampoco he estado demasiado pendiente del cansancio.
Luego los estiramientos en el parque de los Bomberos y a casa, a desayunar.
Siguiendo la costumbre de estos días, hice una carrerita muy corta por los chalets, unos 20 minutos. De momento parece que es la distancia adecuada para que no me resulte pesada y siempre es mejor irse a casa con la sensación de haber hecho poco y ganas de repetir al día siguiente para hacer más, que irse a casa reventado y pensar en la tortura del día siguiente.
Ha ayudado además que me puse a pensar en mis cosas, por lo que durante la carrera tampoco he estado demasiado pendiente del cansancio.
Luego los estiramientos en el parque de los Bomberos y a casa, a desayunar.
25 octubre 2009
Amago de Valdeavero
Esta mañana quedamos Rubén y yo a las ocho en la cafetería habitual, con la hora ya cambiada. A pesar de llegar yo a en punto, Rubén ya estaba alli, por lo que me dio la duda de si llevaba una hora esperando o simplemente había llegado un poco antes.
Como yo estaba un poco vago, decidimos ir hacia Valdeavero, pero en vez de bajar al pueblo, una vez en la parte alta, dimos la vuelta por el camino que lleva a Villanueva. Allí nos tomamos nuestro montado de bacon y nuestro café con leche, en la cafetería del centro comercial. Por cierto, 3.50 € el montado y 1.30 el café, total casi 10 € los dos montados y los dos cafés. Así que salvo que Rubén o Chema tengan interés, un sitio tachado de la lista.
El cuentakilómetros: 43.5 km, a 17.6 km/h de media, 34.6 km/h de máxima, 500 calorías gastadas en 2 horas 28 minutos de pedaleo y 2662 km totales con la bici.
Como yo estaba un poco vago, decidimos ir hacia Valdeavero, pero en vez de bajar al pueblo, una vez en la parte alta, dimos la vuelta por el camino que lleva a Villanueva. Allí nos tomamos nuestro montado de bacon y nuestro café con leche, en la cafetería del centro comercial. Por cierto, 3.50 € el montado y 1.30 el café, total casi 10 € los dos montados y los dos cafés. Así que salvo que Rubén o Chema tengan interés, un sitio tachado de la lista.
El cuentakilómetros: 43.5 km, a 17.6 km/h de media, 34.6 km/h de máxima, 500 calorías gastadas en 2 horas 28 minutos de pedaleo y 2662 km totales con la bici.
24 octubre 2009
Otra micro carrerita
Después de darle muchas vueltas, pensármelo mucho y casi echarme atrás, conseguí salir a correr sobre las ocho y media. Hice otra micro carrerita, como la de hace dos semanas, hacia la Plaza de la Juventud, Avda Virgen del Val, Calle Cuenca y al parque de los Bomberos. En el parque hice los estiramientos. En total, unos 20 minutos de carrera.
Luego a desayunar y mi paseo habitual hasta Reyes Católicos, Parque O'Donell y vuelta.
A la vuelta recogí la bici de la tienda, que había dejado para que le echaran un ojo a la rueda delantera, que había dejado de ser redonda. Le cambiaron la cámara y la cubierta. Según el de la tienda, tras algún pinchazo (la cámara llevaba unos cuantos), la misma cámara e incluso la cubierta se pueden deformar, hinchándose más por un sitio que por otro. No la he probado, pero al menos ya no se nota la deformación tan evidente como antes. Mañana veremos qué pasa.
Luego a desayunar y mi paseo habitual hasta Reyes Católicos, Parque O'Donell y vuelta.
A la vuelta recogí la bici de la tienda, que había dejado para que le echaran un ojo a la rueda delantera, que había dejado de ser redonda. Le cambiaron la cámara y la cubierta. Según el de la tienda, tras algún pinchazo (la cámara llevaba unos cuantos), la misma cámara e incluso la cubierta se pueden deformar, hinchándose más por un sitio que por otro. No la he probado, pero al menos ya no se nota la deformación tan evidente como antes. Mañana veremos qué pasa.
18 octubre 2009
Marchamalo
Esta mañana quedamos: yo a las ocho, Rubén a las ocho y cinco, Chema a las ocho y diez, en la cafetería habitual. Tras el café de turno, salimos en dirección Marchamalo, Rubén con el amortiguador trasero sin el aceite y dando botes sobre el sillín.
La ida sin novedad, camino de la Magdalena, polígono de Azuqueca, Azuqueca, Alovera y carretera a Marchamalo. Eso sí, a las diez y diez estabamos en el bar de Marchamalo tomando el montado de panceta.
La vuelta, también rápida y sin novedad, salvo que Rubén, a cinco kilómetros de Alcalá, decidió tirar a la izquierda por el puente que lleva a Los Santos de la Humosa. Se ve que le pareció poco nuestro recorrido de 60 km y tenía ganas de hacerse sus 90, cuesta arriba.
Al llegar a Alcalá coincidimos con la marcha ciclista que se hace todos los años para pedir el carril bici. El lunes llevo la bici al de la tienda, básicamente porque la rueda de delante ha dejado de ser redonda por algún misterio de la ciencia y de los baches del camino. ¿algún radio roto? ¿algún golpe en la yanta? Quién sabe, con tanto barro sobre la bici, el defecto es insondable y mejor dejárselo a un experto.
Cuentakilómetros: 57.9 km, a 20.5 km/h de media, 43 km/h de máxima, 840 calorías gastadas en 2h 48m de pedaleo, y 2619 km totales con la bici.
La ida sin novedad, camino de la Magdalena, polígono de Azuqueca, Azuqueca, Alovera y carretera a Marchamalo. Eso sí, a las diez y diez estabamos en el bar de Marchamalo tomando el montado de panceta.
La vuelta, también rápida y sin novedad, salvo que Rubén, a cinco kilómetros de Alcalá, decidió tirar a la izquierda por el puente que lleva a Los Santos de la Humosa. Se ve que le pareció poco nuestro recorrido de 60 km y tenía ganas de hacerse sus 90, cuesta arriba.
Al llegar a Alcalá coincidimos con la marcha ciclista que se hace todos los años para pedir el carril bici. El lunes llevo la bici al de la tienda, básicamente porque la rueda de delante ha dejado de ser redonda por algún misterio de la ciencia y de los baches del camino. ¿algún radio roto? ¿algún golpe en la yanta? Quién sabe, con tanto barro sobre la bici, el defecto es insondable y mejor dejárselo a un experto.
Cuentakilómetros: 57.9 km, a 20.5 km/h de media, 43 km/h de máxima, 840 calorías gastadas en 2h 48m de pedaleo, y 2619 km totales con la bici.
11 octubre 2009
Daganzo
A Chema le ha tocado trabajar el puente, así que quedamos Rubén a las ocho y diez y yo a las ocho en punto en la cafetería habitual. Esta vez, viendo los deseos de ir a Danganzo del fin de semana pasado, decidimos ir a Daganzo.
Nos pusimos en camino y sin novedad. Al llegar al Torote, lleno de agua como siempre, pasamos de pie por el camino de piedras que la gente ha ido haciendo y del cual Rubén puso la primera piedra y la más pesada. Nada más pasar llegaron seis o siete ciclistas, uniformados ellos con "algo" de la universidad de Alcalá y pasaron el rio y el charco que había después sin bajarse de la bici. Por supuesto, viendo lo fácil que lo hacían parecer, nos quedamos con impresión de ser unos patos.
En Daganzo, nuestro café y panceta habituales. A la vuelta, perros, perros, volvimos despacito despacito, hasta Rubén se me adelantaba cuesta arriba y todo. Llegamos a Alcalá sobre las once y cinco de la mañana.
El cuentakilómtros: 35 km, 15.6 km/h de media, 38.9 km/h de máxima, 409 calorías gastadas, 2 horas 14 minutos de pedaleo y un total de 2561 km con la bici.
Nos pusimos en camino y sin novedad. Al llegar al Torote, lleno de agua como siempre, pasamos de pie por el camino de piedras que la gente ha ido haciendo y del cual Rubén puso la primera piedra y la más pesada. Nada más pasar llegaron seis o siete ciclistas, uniformados ellos con "algo" de la universidad de Alcalá y pasaron el rio y el charco que había después sin bajarse de la bici. Por supuesto, viendo lo fácil que lo hacían parecer, nos quedamos con impresión de ser unos patos.
En Daganzo, nuestro café y panceta habituales. A la vuelta, perros, perros, volvimos despacito despacito, hasta Rubén se me adelantaba cuesta arriba y todo. Llegamos a Alcalá sobre las once y cinco de la mañana.
El cuentakilómtros: 35 km, 15.6 km/h de media, 38.9 km/h de máxima, 409 calorías gastadas, 2 horas 14 minutos de pedaleo y un total de 2561 km con la bici.
10 octubre 2009
mini micro carreritita
Después de un mes sin correr, salí esta mañana a las ocho y veinte con la intención de hacer una carrera corta. Casi me he propuesto empezar a correr como si empezara desde cero. Tras mucho correr durante varios años, correr sólo media hora me parece algo trivial, pero hay que reconocer que últimamente lo he dejado mucho y esa media hora me cuesta más de la cuenta. Así que esta mañana salí con la intención de correr sólo quince o veinte minutos, lo que me pidiera el cuerpo.
Dirección plaza de la juventud, Avda Virgen del Val, Calle Cuenca, al final hacia el parque de los bomberos, por la calle Avila y Lope de Figueroa. Total, entre quince o veinte minutos que efectivamente, no me agotaron, pero sí me costaron.
Luego los estiramientos en el parque de los bomberos, desayunar y el paseo habitual hacia Reyes católicos, parque O'Donell y vuelta. A ver si me animo y corro también entre semana, aunque sean esos veinte minutitos y dejo que el cuerpo vaya pidiendo más poco a poco.
Dirección plaza de la juventud, Avda Virgen del Val, Calle Cuenca, al final hacia el parque de los bomberos, por la calle Avila y Lope de Figueroa. Total, entre quince o veinte minutos que efectivamente, no me agotaron, pero sí me costaron.
Luego los estiramientos en el parque de los bomberos, desayunar y el paseo habitual hacia Reyes católicos, parque O'Donell y vuelta. A ver si me animo y corro también entre semana, aunque sean esos veinte minutitos y dejo que el cuerpo vaya pidiendo más poco a poco.
04 octubre 2009
Torrejón del Rey
Esta mañana quedamos Rubén, Chema y yo a las ocho en punto en punto, de hecho, coincidimos justo para atar la bici en la farola al lado de la cafetería habitual.
Durante el café, mencionamos la posibilidad de Daganzo o de Torrejón del Rey y quedó tan claro el sitio al que ibamos, que yendo de camino y llegando al cruce donde se desvía uno hacia Torrejón del Rey o hacia Daganzo, cada uno tiró por un lado (menos mal que no había un tercer camino). Al final fue Torrejón del Rey.
La ida sin novedad, hasta el bar habitual en Torrejón del Rey, casa "calili", donde acompañan el montado de bacon, no muy grande, con un buen plato de patatas fritas.
A la salida del bar, encuentro a dos señores al lado de nuesrras bicies. Al ir a cogerla, uno de ellos me comenta que había dos chavales intentando robarlas y que se fueron al decirle él "no les hagais la faena". En fin, no sé si lo dijo en serio o para tomarnos el pelo, pero la verdad que sí sería una faena, en Torrejón del Rey y sin bici para volver a Alcalá.
La vuelta rápida, ya que es ligera cuesta abajo, hasta llegar a Alcalá. Allí coincidimos con una carrera popular, por lo que tuvimos que subir a la acera para llegar hasta casa.
El cuentakilómetros: 51.2 km, a 16.6 km/h de media, 45.2 km/h de máxima, 607 calorías gastadas, 3 horas 4 minutos de pedaleo y 2526 km totales con la bici.
Durante el café, mencionamos la posibilidad de Daganzo o de Torrejón del Rey y quedó tan claro el sitio al que ibamos, que yendo de camino y llegando al cruce donde se desvía uno hacia Torrejón del Rey o hacia Daganzo, cada uno tiró por un lado (menos mal que no había un tercer camino). Al final fue Torrejón del Rey.
La ida sin novedad, hasta el bar habitual en Torrejón del Rey, casa "calili", donde acompañan el montado de bacon, no muy grande, con un buen plato de patatas fritas.
A la salida del bar, encuentro a dos señores al lado de nuesrras bicies. Al ir a cogerla, uno de ellos me comenta que había dos chavales intentando robarlas y que se fueron al decirle él "no les hagais la faena". En fin, no sé si lo dijo en serio o para tomarnos el pelo, pero la verdad que sí sería una faena, en Torrejón del Rey y sin bici para volver a Alcalá.
La vuelta rápida, ya que es ligera cuesta abajo, hasta llegar a Alcalá. Allí coincidimos con una carrera popular, por lo que tuvimos que subir a la acera para llegar hasta casa.
El cuentakilómetros: 51.2 km, a 16.6 km/h de media, 45.2 km/h de máxima, 607 calorías gastadas, 3 horas 4 minutos de pedaleo y 2526 km totales con la bici.
27 septiembre 2009
Ruta corta
Esta mañana quedamos Rubén, Chema y yo en la cafetería habitual a la hora habitual, es decir, Chema y yo a las ocho, Rubén a las ocho y diez en punto. Chema andaba con algo de catarro y yo no había dormido muy bien (desde las tres y media de la madrugada dando vueltas por la casa, sin poder dormir), así que decidimos hacer una ruta corta y descansada.
Salimos en dirección Azuqueca, Alovera, Quer y tomamos el bacon en Villanueva. Luego, de vuelta a Alcalá. Total, que sobre las once estabamos de vuelta, esta vez sin novedades ni nada especialmente destacable. Bueno, sí, mi bici, después de pasarse el mes de Agosto en la terraza dándole el sol, tiene la goma del manillar pringosa, así que tendré que cambiarla.
El cuentakilómetros: 41.22 km, 19.7 km/h de media, 43.8 km/h de máxima, 558 calorías gastadas, 2 horas y 5 minutos de pedaleo, con un toal de 2474 kilómetros con la bici.
Salimos en dirección Azuqueca, Alovera, Quer y tomamos el bacon en Villanueva. Luego, de vuelta a Alcalá. Total, que sobre las once estabamos de vuelta, esta vez sin novedades ni nada especialmente destacable. Bueno, sí, mi bici, después de pasarse el mes de Agosto en la terraza dándole el sol, tiene la goma del manillar pringosa, así que tendré que cambiarla.
El cuentakilómetros: 41.22 km, 19.7 km/h de media, 43.8 km/h de máxima, 558 calorías gastadas, 2 horas y 5 minutos de pedaleo, con un toal de 2474 kilómetros con la bici.
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