Mostrando entradas con la etiqueta bicicleta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bicicleta. Mostrar todas las entradas

11 abril 2010

Meco-Villanueva-Quer-Alovera

Esta mañana quedamos los tres de siempre en la cafetería al lado de la que solemos quedar últimamente, ya que no tiene borrachuzos. Vino también un amiguete de Rubén, así que esta vez éramos cuatro para hacer la excursión.

Salimos con intención de ir a Torrejón del Rey, pero en el camino hacia Meco, Chema y yo decidimos mejor hacer la ruta de Villanueva y quizás Quer-Alovera, más que nada por ser el camino más llano y no darle demasiada paliza al amigo de Rubén.

En Meco tiramos por una carretera que va hacia Villanueva y que no tiene tráfico, ya que hacia el final está medio en obras con algunos montículos gordos. Una vez en Villanueva, tras un pequeño concilio, decidimos seguir hacia Quer. Lo hicimos desde la parte alta de Villanueva, que sale un camino recto y llano hasta Quer. De ahí a Alovera, donde nos paramos a tomar nuestra Panceta.

La vuelta fue bastante rápida, con el viento a favor y llegamos a Alcalá sobre las 12.

Según el cuentakilómetros, 40 km, a 16.3 km/h de media, 39.7 km/h de máxima, 459 calorías gastadas, 2 horas, 29 minutos de pedaleo y 3083 km en total con la bici.

04 abril 2010

Marchamalo

Esta mañana quedamos los tres de siempre en la cafetería de siempre a la hora de siempre. Y el de siempre va perdiendo sus buenas costumbres y la hora en punto ya empieza a ser un cuarto de hora después ;-) En la cafetería, borrachuzos a mogollón.

Salimos en dirección Guadalajara y esta vez el camino fue bastante agradable. Había algo de viento y no hacía demasiado frío, aunque a esas horas se agradecía estar al sol más que a la sombra.

En la rotonda donde uno decide si ir a Guadalajara o a Marchamalo, Rubén, que había ido delante todo el camino, se paró para ver si cambiabamos de idea. Justo un poco antes Chema me había comentado la posibilidad de ir a Marchamalo por carretera, ya que a Guadalajara hay camino, que podía estar algo embarrado y además hay obras y no tenemos muy claro cómo llegar (siempre nos perdemos y acabamos dando vueltas). Así que al llegar a la rotonda donde Rubén esperaba, seguimos en dirección Marchamalo.

Allí la panceta de rigor, aunque Rubén se entretuvo un rato apretando los piñones, que corrían riesgo de soltarse.

La vuelta en un pis pas, con el viento a favor y ligera cuesta abajo.

27 marzo 2010

Dos meses después

Casi dos meses después de lluvia, frío, barro y pereza, esta mañana hemos quedado el trío de siempre para una vuelta en bici. Quedamos a las ocho en nuestra antigua cafetería de siempre de hace mucho tiempo (los sábados está abierta).

Al ser sábado y haber más tráfico dije de subir a los Santos, pero la negativa generalizada fue contundente, así que en plan ruta corta, hicimos Alcalá, Azuqueca, Alovera, Quer, Villanueva, Azuqueca, Alcalá. Había algo de barro y la tierra muy húmeda, por lo que el pedaleo se hizo en algunos tramos bastante pesado. Incluso el viento en algunos momentos se ponía en contra y yendo en llano, andábamos con el plato mediano.

Rubén casi se nos va al suelo en un par de ocasiones, llenado las zapatillas de barro. Al llegar a Villanueva, nos tomamos nuestro montado de bacon. Eso sí, Rubén, aprovechando que estaba la guardia civil delante, aprovechó a la puerta del bar para desembarrarse a gusto y dejar la calle echa un asquito de barro. Al guardia civil creo que no le hizo demasiada gracia y le echó una pequeña charla amistosa. Por supuesto, a la vuelta y antes de entrar en el caso urbano de Alcalá, le hicimos pararse y sacudirse, no se fuera a repetir.

Lllegada a casa derrotado, me duché, me espatarré en el sofá y me quedé frito hasta la hora de comar. Se nota la falta de bici y tengo el culo molido del sillín.

31 enero 2010

Santos-Anchuelo

Esta mañana hemos quedado Rubén, Chema y yo a las ocho en la cafetería que hemos dado en llamar "turururu", porque no somos capaces de aprendernos su nombre real.

Después del café de rigor, salimos en dirección Guadalajara, pero en vista del frío que hacía y para entrar en calor, Chema propuso subir a los Santos. Rubén pensaba que era broma hasta que nos vio doblar a la derecha para coger el puente azul.

La subida mal. Hace tiempo que no la hacíamos, por lo menos yo, y después de todas las navidades sin coger bici y sin ir a correr, he notado mucho el esfuerzo. De hecho, llegué a la parte alta de los Santos el último, con bastante diferencia. Luego bajamos en dirección a Anchuelo y allí tomamos nuestro montado de bacon.

Desde Anchuelo hacia el Parque Natural de Alcalá había algo de barro, pero se podía pasar bien con la bici. Saliendo del Parque Natural y entrando en Alcalá hemos visto los resultados de las obras que había estos días atrás. No sé para los coches, pero desde luego para peatones y bicis ha empeorado. Han cambiado la acera del puente por un arcén pintado de rojo (supongo que para que cuente en las estadísticas de km que tiene Alcalá como carril bici). El quitamiedos para los coches lo han alargado, de forma que por el lado de Alcalá ahora sólo hay un hueco de aproximademente un metro para entrar con la bici, eso sí, girando casi noventa grados desde el arcén pintado de rojo para volver a girar otros noventa grados inmediatamente y no irse terraplen abajo. Por el otro lado el quitamiedos es contínuo y el arcén ya no está pintado de rojo (ya no es carril bici), por lo que no podemos acceder al parque natural por el caminito de tierra que había pegado a la perrera, subiendo un poco, y tenemos que ir por el arcén en dirección contraria a los coches, como mínimo, hasta la entrada del taller/polígono que hay antes del parque natural. Como siempre, lo de "Alcalá sostenible" es facilitar las cosas para los coches a costa de peatones y bicicletas. Se han gastado los duros en transformar un trozo de acera del Parque de San Isidro en carril bici (todavía no he visto ninguna bici circulando) y son incapaces de poner un acceso peatonal/bicicleta al parque natural, al que acuden los fines de semana muchos peatones y ciclistas. Es normal, a los peatones sí se les puede quitar un trozo de acera para poner carril bici, pero líbrenos Dios de quitárselo a los Santos coches, que si no, pitan.

Lo siento por el rollo, pero es que no tengo coche y llevo muy mal el ver cómo las ciudades se piensan para los coches.

El cuenta kilómetros: 29.79 km, a 12.8 km/h de media, 39.9 km/h de máxima, 306 calorías, 2945 km totales con la bici y 2 horas 18 minutos de pedaleo.

24 enero 2010

Ruta aleatoria

Esta mañana quedamos Rubén y yo en la nueva cafetería a las ocho. Por lo visto la camarera trabajaba en la que ibamos hasta hace poco, porque nos preguntó si nos habíamos cambiado. La verdad es que sí nos hemos cambiado, de 1.40€ que vale el café en la otra a los 1.20€ que vale en esta hay una diferencia.

Salimos sobre las ocho y media con intención de ir a Torrejón del Rey. Sin embargo, en el camino Alcalá-Camarma, al llegar a la desviación que tira a Meco, vimos demasiado barro y decidimos seguir hacia Camarma y coger la carretera a Meco. Una vez en Meco, nos metimos por el camino que lleva hacia Valdeavero, pero también tenía mucho barro, así que nos metimos nuevamente en Meco en busca de la carretera que lleva a Villanueva. En Villanueva cogimos un camino dirección Quer pero.... ¡¡ también estaba embarrado !!. Nos dimos la vuelta a Villanueva y buscamos una cafetería que no fuera la muy-cara del centro comercial. Encontramos uno asturiano, con algo de "los guajes" en el nombre y allí nos metimos. Efectivamente, dos montados y dos cafés, menos de 6€, mientras que en la otra eran casi 10€. Eso sí, el montado de bacon mucho pan y escaso de bacon.

Desde allí cogimos la carretera a Azuqueca, donde nos plantamos en un visto y no visto. Desde allí por el camino habitual hasta Alcalá. Saliendo de Azuqueca vimos tres galgos persiguiendo a una liebre.

Total, 38.49 km, 16.8 km/h de media, 39.6 km/h de máxima, 475 calorías, 2915 km en total con la bici, 2 horas y 17 minutos de pedaleo.

17 enero 2010

Empapaditos

Esta mañana quedamos en una cafetería, menos cara que la habitual, a las ocho para salir con la bici. El suelo estaba mojado y la humedad en el ambiente debía estar en el punto de rocío, porque no estaba claro si llovía o no, pero sí empapaba.

Fuimos en dirección Cabanillas, más que nada, porque casi todo el camino es carretera, salvo el camino de la Magdalena. Pretendíamos así evitar los charcos.

La ida, por el camino de la Magdalena, se hizo bastante dura. Las ruedas parecían pegarse al suelo húmedo y costaba dar pedales. Una vez en carretera, mejor, aunque el viento daba un poco en contra.

En Cabanillas nos perdimos un poco, pero acabamos encontrando un bar con panceta. Un poco cutre el montado, mucho pan y sólo una pancetilla en medio. Al salir, las bicis estaban empapadas de la humedad (no sabemos si llovió algo), y el cuentakilómetros dejó de funcionar por la humedad.

Hicimos la vuelta rápido, por carretera, hasta el camino de Magdalena y por ahí hasta Alcalá. Llegamos empapados, con las gafas totalmente mojadas y apenas podíamos ver. Además, las ruedas de la bici soltaban barrillo y además de empapados, sucios. En fin, que nos lo hemos pasado pipa.

En casa una buena ducha con agua caliente y a espatarrarse en el sillón. La limpieza y engrasado de la bici va a tener que esperar.

13 diciembre 2009

Vuelta corta con frío

Esta mañana quedamos Chema, Rubén y yo en la cafetería habitual a las ocho de la mañana. Como hacía frío, viento y Chema tenía algo de prisa por volver, decidimos dar una vuelta corta. La ruta habitual de Azuqueca-Alovera-Quer-Villanueva-Meco. Pero decidimos hacerla al revés, para tomar la panceta en Alovera y no en el bar carero de Villanueva.

Así que nos pusimos a ello. La ida se hizo muy dura, entre la tierra húmeda del camino que siempre parece que se pegan las ruedas de la bici, el viento en contra, el frío, y esperar que Rubén se diera cuenta de que si en la desviación coge el camino que lleva a Camarma no va a llegar a Meco. Encima, yo andaba algo tocado de la garganta. En fin, muy duro.

Llegamos por fin a Alovera, donde nos tomamos el café y el montado de panceta en el bar al que hace mucho que no íbamos, casi desde que compramos la bici nueva.

La vuelta, sin embargo, se hizo muy bien. Ahora el viento iba a favor y aunque hacía frío, al menos ibamos descansados. A Rubén al final no le esperamos, porque decidió meterse por el lado derecho de una larga valla cuando el lado bueno es el izquierdo. Al final de la valla, un kilómetro más allá, Rubén descubrió que no había salida y tuvo que darse la vuelta. Chema y yo, con el frío, decimos no esperarle.

El cuentakilómetros: 42.73 km, a 16.2 km/h de media, 42.9 km/h de máxima, 490 calorías gastadas, 2052 km totales con la bici, 2 horas 38 minutos de pedaleo.

22 noviembre 2009

Marchamalo

La semana pasada Chema trabajaba y a mí me dio pereza, así que no salimos. Pero hoy sí, hemos quedado los tres a las ocho en punto en la cafetería habitual. Tras el café de rigor salimos dirección Guadalajara.

La ida sin novedad, eso sí, como siempre, al llegar a la rotonda donde se decide si Guadalajara o Marchamalo, Rubén se equivocó y acabamos en Marchamalo. Panceta pa dentro.

La vuelta también si novedad, salvo que parece que el viento empezó a incordiar un poco.

El cuentakilómetros: 56.66 km, 20.9 km/h de media, 38.6 km/h de máxima, 842 calorías, 2810 km totales con la bici y 2 horas, 42 minutos de pedaleo.

08 noviembre 2009

A por los billetes de tren a Guadalajara

Esta mañana quedamos Rubén, Chema y yo a las ocho en la cafetería habitual. Les comenté de ir a Guadalajara, a sacar mis billetes de tren para las vacaciones de navidad. Alcalá no es capital de provincia, así que sólo abren las taquillas de largo recorrido por las mañanas en días laborables. Las agencias cobran un "huevo" por los billetes (6 euros por billete las agencias del Corte Inglés, o sea 48 € por la gestión por cuatro billetes de ida y vuelta). Pensé que Guadalajara, al ser capital de provincia y parar los trenes de largo recorrido tendría un horario más generoso.

La ida bien, sin problemas, El viento apenas se notaba y daba de lado algo por la espalda. Eso sí, llegando a Guadalajara, cogimos el camino habitual en el que la puerta de reja que han puesto no hace mucho estaba abierta. Y allí nos perdimos, por el otro lado estaba cerrada y estuvimos dando vueltas Chema y yo hasta que encontramos la forma de salir sin volver atrás. Rubén se había separado de nosotros en un camino y a base de escalar con la bici pasó y llegó antes a la estación de Guadalajara.

En Guadalajara la taquillera de cercanias estaba aburrida, poca gente viaja en tren un domingo a esas horas de la mañana, pero la ventanilla de largo recorrido cerrada. En Gudalajara como en Alcalá, sólo abren dias laborables por la mañana. Los billetes por internet imposible, llevo dos días mirando y da igual qué día mire, dice que no ha billetes (por decir, dice que no hay trenes). No sé, creo que RENFE debe mejorar mucho todavía.

En Guadalajara nuestro montado de bacon y café con leche. Luego, la vuelta, bastante dura. Ese viento que apenas se notaba y que venía algo de espaladas, ahora sí que se notaba y venía de lado y algo de frente. Todo el camino dano pedales como locos y reventaditos llegamos a Alcalá.

Llegando a la desviación de los Santos, Rubén no subió, porque la subida con el viento a favor podía haberla hecho sin problemas, pero para la bajada y con el vendaval en contra, seguro que no solo debía dar pedales, sino que incluso en algún momento (los de menos pendiente) tendría que bajarse de la bici y empujar.

El cuentakilómetros: 55.86 km, 18.7 km/h de media, 46.3 km/h de máxima, 737 calorías, 2 h 58 minutos de pedaleo y un total de 2753 km con la bici.

01 noviembre 2009

Daganzeta

Esta mañana quedamos los tres a las ocho en punto en la cafetería habitual. Tras nuestro café de constumbre, salimos en dirección Daganzeta (perdón, dirección Daganzo, a tomar panceta).

El camino sin novedad y bastante rápido. Salimos a las ocho y media y antes de las diez estabamos en Daganzo, en el bar "polvorilla". Eso sí, fue el camino de los "bulos". En la bajada hacia el Torote bajamos por un camino paralelo que no tiene piedras (mentira cochina, lo acaban de arar y ya no hay camino) y luego cruzamos, como habíamos visto el día anterior a otros ciclistas, el Torote sin bajarnos de la bici (mentira cochina también, nos bajamos como siempre y pasamos sobre la piedras).

Luego la vuelta, también sin novedad y muy rápida, salimos de Daganzo sobre las diez y media y a las once y media estabamos en Alcalá.

Del cuentakilómetros ni se sabe, porque en algún momento se debió poner a cero y según él hicimos 20 km, cuando Daganzo ida y vuelta son cerca de 40.

25 octubre 2009

Amago de Valdeavero

Esta mañana quedamos Rubén y yo a las ocho en la cafetería habitual, con la hora ya cambiada. A pesar de llegar yo a en punto, Rubén ya estaba alli, por lo que me dio la duda de si llevaba una hora esperando o simplemente había llegado un poco antes.

Como yo estaba un poco vago, decidimos ir hacia Valdeavero, pero en vez de bajar al pueblo, una vez en la parte alta, dimos la vuelta por el camino que lleva a Villanueva. Allí nos tomamos nuestro montado de bacon y nuestro café con leche, en la cafetería del centro comercial. Por cierto, 3.50 € el montado y 1.30 el café, total casi 10 € los dos montados y los dos cafés. Así que salvo que Rubén o Chema tengan interés, un sitio tachado de la lista.

El cuentakilómetros: 43.5 km, a 17.6 km/h de media, 34.6 km/h de máxima, 500 calorías gastadas en 2 horas 28 minutos de pedaleo y 2662 km totales con la bici.

18 octubre 2009

Marchamalo

Esta mañana quedamos: yo a las ocho, Rubén a las ocho y cinco, Chema a las ocho y diez, en la cafetería habitual. Tras el café de turno, salimos en dirección Marchamalo, Rubén con el amortiguador trasero sin el aceite y dando botes sobre el sillín.

La ida sin novedad, camino de la Magdalena, polígono de Azuqueca, Azuqueca, Alovera y carretera a Marchamalo. Eso sí, a las diez y diez estabamos en el bar de Marchamalo tomando el montado de panceta.

La vuelta, también rápida y sin novedad, salvo que Rubén, a cinco kilómetros de Alcalá, decidió tirar a la izquierda por el puente que lleva a Los Santos de la Humosa. Se ve que le pareció poco nuestro recorrido de 60 km y tenía ganas de hacerse sus 90, cuesta arriba.

Al llegar a Alcalá coincidimos con la marcha ciclista que se hace todos los años para pedir el carril bici. El lunes llevo la bici al de la tienda, básicamente porque la rueda de delante ha dejado de ser redonda por algún misterio de la ciencia y de los baches del camino. ¿algún radio roto? ¿algún golpe en la yanta? Quién sabe, con tanto barro sobre la bici, el defecto es insondable y mejor dejárselo a un experto.

Cuentakilómetros: 57.9 km, a 20.5 km/h de media, 43 km/h de máxima, 840 calorías gastadas en 2h 48m de pedaleo, y 2619 km totales con la bici.

11 octubre 2009

Daganzo

A Chema le ha tocado trabajar el puente, así que quedamos Rubén a las ocho y diez y yo a las ocho en punto en la cafetería habitual. Esta vez, viendo los deseos de ir a Danganzo del fin de semana pasado, decidimos ir a Daganzo.

Nos pusimos en camino y sin novedad. Al llegar al Torote, lleno de agua como siempre, pasamos de pie por el camino de piedras que la gente ha ido haciendo y del cual Rubén puso la primera piedra y la más pesada. Nada más pasar llegaron seis o siete ciclistas, uniformados ellos con "algo" de la universidad de Alcalá y pasaron el rio y el charco que había después sin bajarse de la bici. Por supuesto, viendo lo fácil que lo hacían parecer, nos quedamos con impresión de ser unos patos.

En Daganzo, nuestro café y panceta habituales. A la vuelta, perros, perros, volvimos despacito despacito, hasta Rubén se me adelantaba cuesta arriba y todo. Llegamos a Alcalá sobre las once y cinco de la mañana.

El cuentakilómtros: 35 km, 15.6 km/h de media, 38.9 km/h de máxima, 409 calorías gastadas, 2 horas 14 minutos de pedaleo y un total de 2561 km con la bici.

04 octubre 2009

Torrejón del Rey

Esta mañana quedamos Rubén, Chema y yo a las ocho en punto en punto, de hecho, coincidimos justo para atar la bici en la farola al lado de la cafetería habitual.

Durante el café, mencionamos la posibilidad de Daganzo o de Torrejón del Rey y quedó tan claro el sitio al que ibamos, que yendo de camino y llegando al cruce donde se desvía uno hacia Torrejón del Rey o hacia Daganzo, cada uno tiró por un lado (menos mal que no había un tercer camino). Al final fue Torrejón del Rey.

La ida sin novedad, hasta el bar habitual en Torrejón del Rey, casa "calili", donde acompañan el montado de bacon, no muy grande, con un buen plato de patatas fritas.

A la salida del bar, encuentro a dos señores al lado de nuesrras bicies. Al ir a cogerla, uno de ellos me comenta que había dos chavales intentando robarlas y que se fueron al decirle él "no les hagais la faena". En fin, no sé si lo dijo en serio o para tomarnos el pelo, pero la verdad que sí sería una faena, en Torrejón del Rey y sin bici para volver a Alcalá.

La vuelta rápida, ya que es ligera cuesta abajo, hasta llegar a Alcalá. Allí coincidimos con una carrera popular, por lo que tuvimos que subir a la acera para llegar hasta casa.

El cuentakilómetros: 51.2 km, a 16.6 km/h de media, 45.2 km/h de máxima, 607 calorías gastadas, 3 horas 4 minutos de pedaleo y 2526 km totales con la bici.

27 septiembre 2009

Ruta corta

Esta mañana quedamos Rubén, Chema y yo en la cafetería habitual a la hora habitual, es decir, Chema y yo a las ocho, Rubén a las ocho y diez en punto. Chema andaba con algo de catarro y yo no había dormido muy bien (desde las tres y media de la madrugada dando vueltas por la casa, sin poder dormir), así que decidimos hacer una ruta corta y descansada.

Salimos en dirección Azuqueca, Alovera, Quer y tomamos el bacon en Villanueva. Luego, de vuelta a Alcalá. Total, que sobre las once estabamos de vuelta, esta vez sin novedades ni nada especialmente destacable. Bueno, sí, mi bici, después de pasarse el mes de Agosto en la terraza dándole el sol, tiene la goma del manillar pringosa, así que tendré que cambiarla.

El cuentakilómetros: 41.22 km, 19.7 km/h de media, 43.8 km/h de máxima, 558 calorías gastadas, 2 horas y 5 minutos de pedaleo, con un toal de 2474 kilómetros con la bici.

20 septiembre 2009

Después de mucho, pero que mucho, tiempo

Esta mañana quedamos Chema, Rubén y yo en la cafetería habitual a las ocho y cinco EN PUNTO. Rubén, despistado como siempre, llegó a las ocho en punto ;-)

Decidimos hacer algo suave, por aquello de que al menos yo, llevaba dos meses sin coger la bici. Así que camino a Guadalajara, que al menos es llano.

La ida se hizo un poco dura por el ligero viento en contra. Como el camino habitual nos lo han vallado, hemos ido por otro y Rubén, que iba delante y despistado como siempre, se equivocó y fue por otro lado. Tras esperarle un rato a ver si daba la vuelta, Chema le dio un toque al móvil y tiramos hacia Guadalajara.

Al aparcar allí las bicis, Rubén ya había llegado por una carretera antes que nosotros... y Chema se dio cuenta que había dejado la bolsa de la bici abierta al sacar el móvil y había perdido la cartera, con la documentación y tarjetas. Así que vuelta atrás para buscar la cartera. La encontró justo donde había usado el móvil, cerca de Cabanillas. Como a mi me daba pereza volver otra vez a Guadalajar, la panceta calló en Cabanillas.

La vuelta paralelos al canal hasta Alovera, donde Rubén, despistado como siempre, intentó seguir de frente en vez de meterse en Alovera. Y ya sin incidentes, salvo que he descubierto que después de dos meses sin bici. el culo y el sillín son incompatibles y acaban peleados si los tienes un par de horas juntos.

El cuentakilómetros: 60.41 km, a 18.8 km/h de media, 44.3 km/h de máxima, 773 calorías gastadas en 3 horas 12 minutos de pedaleo. 2433 km en total con la bici.

05 julio 2009

Embarrados

Pues sí: Madrid, Agosto, 40 grados a la sombra (si la encuentras) ... y nos hemos apañando para volver embarrados.

Para no pasar mucho calor, esta mañana quedamos Chema, Rubén y yo a las siete y media en la cafetería habitual. Nos pusimos sobre las ocho en marcha a Guadalajara. Rubén, al venir Chema, llegó con sus diez o quince minutos de retraso.

La ida sin demasiada dificultad, tirando unos de otros a ver quién corría más. Rubén el último, pero que llevaba las ruedas a medio hinchar.

Llegando ya a Guadalajara, empezó la aventura. El camino habitual para llegar a la estación estaba vallado, así que dimos un rodeo y a explorar. Y ahí fue donde conseguirmos embarrando. Nos metimos por un camino en el que había un regadío al lado y en un par de trozos estaba el camino totalmente encharcado. Yo, macho machote, tiré para alante y acabé de barro hasta las orejas. Chema, con más materia gris que yo, decidió explorar otro camino con el resultado de que llegó antes y sin embarrar al bar de la panceta. Rubén iba detrás de mí, pero acabó menos embarrado.

Panceta en el bar de al lado de la estación y vuelta a Alcalá. Esta vez ya nos conociamos el camino, los barros y las vallas, así que nos plantamos en un momento en Alcalá, sobre las once y media.

El cuetakilómetros: 58.66 km, 20 km/h de media, 38.1 km/h de máxima, 832 calorías gastadas, 2 horas 55 minutos de pedaleo y 2372 km totales con la bici.

28 junio 2009

Daganzo

Creo que Chema se ha ido de vacaciones, así que quedamos Rubén y yo, teóricamente en la cafetería habitual, pero esta vez Rubén fue tan puntual (y yo me retrasé un par de minutos) que coincidimos saliendo del portal (su portal está enfrente del mio).

Como ya va siendo verano, pensamos que el río Torote no llevaría mucha agua y que tampoco tiene importancia, en un momento dado y con este calor, mojarse un poco los pies. Así que nos pusimos camino a Daganzo. Nos pusimos en marcha sobre las ocho y media.

La ida sin problemas, a Camarma, subida de la cuesta y la infernal bajada hasta el río Torote, cada vez con más piedras y más peligrosa. El rio llevaba agua, pero alguien siguió el ejemplo de Rubén de hace tiempo, que puso un enorme mojón en medio del arroyo, por un lateral. Ahora hay un camino perfecto de enormes mojones y piedras, por el que se puede pasar de pie, con la bici al lado, sin mojarse en absoluto y con bastante seguridad (las piedras son gordas y no se mueven al pisarlas).

Después del Torote, el camino es ligera cuesta arriba y con mucha arena, como de playa, así que nos costó bastante el pedaleo.

En Daganzo, café y panceta en el mesón de la Polvorilla.

La vuelta, perezosa y con calma. Se hizo muy mala la subida después del Torote, porque entre que es larga, pendiente y esta llena de piedras, la rueda de atrás resbalaba en cuanto hacías un poco de fuerza con el pedal. Llegada a Alcalá sobre las once y media.

El cuentakilómetros: 34.95 km, 16.4 km/h de media, 38.9 km/h de máximo, 421.8 calorías en 2h y 7 minutos de pedaleo y un total de 2312.9 km con la bici.

21 junio 2009

Marchamalo

Ayer me mandó Rubén un correo cuyo tema era "Mañana . Bici . Marfil . 8 en . y ." así que quedamos en la cafetería habitual a las ocho. Yo entendía que tanto punto en el subject significaba "a en punto", pero lo interprete mal. La realidad es que hay CINCO puntos, lo que quiere decir, en lenguaje "Rubeniano", a las ocho y CINCO. ¡¡ Animo Rubén !! ¡¡ A la próxima ya a en punto !!.

Chema, por compromisos familiares, no podía salir, así que a las ocho y media nos pusimos Rubén y yo de camino a Guadalajara/Marchamalo. La idea se hizo bastate dura, el viento en contra nos hacía dar a los pedales con ganas y a velocidad lenta. Al llegar a la rotonda, pasado Alovera, donde se decide si Marchamalo o Guadalajara, decidimos Marchamalo. El viento, aunque puñetero, al menos quita la sensación de calor, por lo que la temperatura, al menos en apariencia, era bastante agradable.

En Marchamalo nuestro montado de panceta en la cafetería que hemos tomado por costumbre, cerca de la Iglesia.

La vuelta la hicimos en un visto y no visto. Con el viento a favor y ligera cuesta abajo, tardamos menos de una hora. Eso sí, al notarse menos el viento que nos daba de espalda, y ser más tarde, se notaba más el calor. Entre Azuqueca y el Polígono de Azuqueca está la carretera en obras, cortada al tráfico y recién asfaltada, así que con la carretera para nosotros solos y aprovechando la cuesta abajo final, una máxima de 51.5 km/h.

El cuentakilómetros: 56.29 km, a 19.8 km/h de media, 51.5 km/h de máxima, 810 calorías, 2 horas y 50 minutos de pedaleo, 2278 kilómetros en total con la bici.

14 junio 2009

A Torrejón del Rey

Quedé esta mañana a las ocho con Rubén en la cafetería habitual. Como le amenacé con irme a y cuarto, apareció a y diez. Digo yo, ¿no habíamos quedado a las ocho?.

Sobre las ocho y media nos pusimos camino a Torrejón del Rey. La ida sin novedad, salvo por un "graciosillo" que nos adelantó en una ligera cuesta arriba. Nosotros, con la lengua fuera y él, como si fuera cuesta abajo, nos pasó como una exhalación.

Llegando a Valdeavero, nos metimos en el pueblo, hacia la iglesia y cogimos un camino entre olivos que nos lleva a Torrejón del Rey, en vez de coger la carretera, como siempre.

En Torrejón del Rey nos metimos en "casa Calili", un sitio que junto con el montado de panceta (algo más pequeño de lo normal), te ponen un montón de patatas fritas: 3 € el café, el montado de panceta y las patatas fritas.

La vuelta, no sabemos muy bien porqué, se hizo algo pesada. Primero subimos la carretera que sale de Valdeaver, hacia arriba. Pero el resto del camino que habitualmente se embala la bici al ser ligera cuesta abajo, esta vez parecía que la bici no quería embalarse. No sabemos si por la tierra húmeda del chaparrón de por la noche, si el viento en contra...

Total, que llegamos a Alcalá sobre las 12. Según el cuentakilómetros 49.98 km, a 17.2 km/h de media, 44.8 km/h de máxima, 620 calorías gastadas, 2 horas 53 minutos de pedaleo y 2221.7 km en total con la bici.