26 octubre 2008

El espíritu de Chema

camino Meco Valdeavero
Esta mañana quedamos sólo Rubén y yo en la cafetería habitual, Chema tenía que trabajar. Con el cambio de hora, teníamos menos sueño y era más de día.

Por no andar demasiado por cuestas, decidimos ir a Valdeavero. Chema, aunque no vino físicamente, sí nos acompañó (me acompañó) en espírtitu:
  1. Pinchamos (pinché).
  2. Nos perdimos (me perdí)
  3. Velocidad media baja.
Resulta que el camino desde la residencia de ancianos hasta la escuela de Santo Tomás de Aquino está en obras desde hace unos meses, así que solíamos ir dando un rodeo, por otro camino. Sin embargo, alguien me comentó que se podía pasar a través de la obra, que había salida. Decidimos experimentar y ahí, entre las obras, debí pisar un clavo y pinché, aparte de dar varias vueltas, salir por donde no era, perdernos, volver atrás y así hasta que dimos con el camino bueno.

El resto sin incidentes, dirección Camarma hasta la desviación que va a Meco. Pasamos por la parte alta de Meco y cogimos el camino que lleva a Valdeavero. Al llegar a la parte alta de Valdeavero, decidimos no bajar, cruzamos la carretera y seguimos por el camino de bajada que lleva a Villanueva. Allí tomamos nuestro montado de panceta y llamamos a Chema para darle envidia.

De vuelta en Alcalá a las doce menos cuarto (ahí el espíritu de Chema no fue lo bastante poderosos como para hacernos llegar a la una y pico, como es habitual).

Cuentakilómetros: 45.6 km, a 18.4 km/h de media, 42 km/h máxima, 596 calorías gastadas, 2 horas y 28 minutos de pedaleo. Y esta tarde a poner parches en la cámara.

En la foto el camino interminable de Meco hacia Valdeavero, una casi recta larga, casi llana y que no se acaba nunca.

19 octubre 2008

Nuevo Baztán


A pesar de estar todo encapotado y haber llovido por la noche, esta mañana aparecimos a las ocho todos en la cafetería habitual: Rubén, Chema y yo.

Chema ya venía con Nuevo Baztán entre ceja y ceja. Según llegó le dije -igual llueve- y rápidamente contestó -podemos ir a Nuevo Baztán- (50 km). Rubén, al llegar, propuso dedicarnos a dar vueltas a la manzana hasta que empezara a llover, pero ganó Nuevo Baztán. Por supuesto, toda la ruta por carretera, para evitar el barro de la noche anterior.

Salimos sobre las ocho y media y tiramos en dirección Zulema. Después Loeches, Pozuelo del Rey y Nuevo Baztán (unos 30 km hasta ahí, ver foto). La verdad es que la ida fue bastante dura. Primero la subida del Zulema. Luego, desde Loeches hasta Pozuelo del Rey también subida, casi todo el rato con el plato mediano y de Pozuelo a Nuevo Baztán también ligera subida salvo ciertos tramos.

Montaditos de bacon en Nuevo Baztán.

La vuelta, sin embargo, una maravilla. Cogimos directamente la carretera que de Nuevo Baztán a Valverde. La primera parte es llano, pero la segunda es cuesta abajo por buena carretera, en la que llegamos a casi 53 km/h de bajada.

En Valverde decidimos tirar hacia Torres de la Alameda, para evitar la subida y posterior bajada que hay hacia Villalbilla. En Torres de la Alameda, a Rubén le parecía poca distancia, así que siguió de largo de la desviación que teníamos que tomar, para poder volver después y hacer unos kilómetros de más.

Llegada a Alcalá sobre las doce y algo. Según el cuentakilómetros, 54.17 km, a 20.3 km/h de media, máxima de 53.5 km/h, 932.7 calorías, 2 horas y 39 minutos de pedaleo.

18 octubre 2008

Carrera bajo amenaza de lluvia

Esta mañana, sobre las ocho, estuve en casa dando vueltas de la ventana al armario de la ropa de correr y del armario a la ventana durante un buen rato. ¿El motivo?, el cielo totalmente encapotado y con amenaza de ponerse a llover en cualquier momento.

Al final, sobre las ocho y media, salí a correr. Hice mi recorrido habitual por los chalets y el rio. Cinco kilómetros largos en una media hora. La carrera bastante bien, a ritmo animado y sin cansancio excesivo.

Luego, en el parque de la juventud, los estiramientos de rigor. A desayunar y un largo paseo hasta el parque O'Donell.

Más tarde tuve una pequeña sesión de mecanica de bici. A mi hija pequeña le empieza a quedar pequeña la bici que usa, así que cogí la siguiente bici que tengo almacenada en la terraza, una que me dio Chema en su día, y a ponerla a punto. Un poco de aceite, hinchar las ruedas, descubrir que una de las cámaras estaba hecha polvo, desmontar rueda, paseo a la tienda, compra de cámara, montar rueda, hinchar rueda. Y luego un paseo al parque para que la cría, deseosa de "estrenar" su bici de segunda mano (o tercera, que creo que Chema también la había heredado de alguien), le diera gusto al cuerpo.

Es curioso como aprenden los crios. Lleva ya varios meses diciéndome que cuándo le arreglo la bici y mi respuesta casi siempre era la misma: "mañana". Justo ayer, ella sola me hizo la pregunta y se respondió: "¿Cuándo me arreglas la bici?.. mañana", así que me dio cosa y hoy se la he arreglado.

11 octubre 2008

Tras un par de semanas

Llevaba dos semanas sin correr. Hace dos porque fuí al parque de atracciones con la familia y me tocó trabajar el domingo. El fin de semana pasado porque me dio pereza el sábado y salí con la bici el Domingo.

Este sábado por fin he salido. Fuí con bastantes ganas después de tanto tiempo e hice mi recorrido habitual, por los chalets y el rio a un ritmo animado. Luego mis estiramientos en el parque de la Juventud, a desayunar y paseo hasta el parque O´Donell.

Creo que mañana tendré ligeras agujetas, ya que noto las piernas resentidas por la falta de ejercicio.

05 octubre 2008

Guadalajara

El Domingo pasado no me tocó bici porque me tocó ir a currar.

Hoy he quedado con Rubén a las ocho en la cafetería habitual. Chema no ha podido ir, muy a su pesar, porque está "malito". Es época de gripazos.

Ninguna novedad en la ida ni en la vuelta. Llegada a Guadalajara a las 10, montado de bacon y "Panceta II, La venganza" ... me explico. El Domingo pasado Chema me envió un SMS al curro diciendo que estaban comiendo panceta, para darme envidia. Esta vez se lo hemos enviado nosotros a él.

Luego vuelta a Alcalá y llegada sobre las 12. Estaban algunas calles semicortadas porque creo que había una carrera popular.

Cuenta kilómetros: 54.7 km, a 20 km/h de media (no venía Chema), máxima de 42.4 km/h, 754 calorías gastadas en 2 horas y 43 minutos de pedaleo.

21 septiembre 2008

Esta vez sí


Esta vez sí, a las once y media salió de la plaza de Cervantes la marcha ciclista para pedir un carril bici. Alli estabamos mi hija y yo.

Esta vez estaba más organizada que el otro año que fuimos. La otra vez no había mucho control y se dejaba a los ciclstas ir a su aire, por lo que el "pelotón" cada vez se iba alargando más y más, hasta llegar a ser tan disperso que los coches empezaban a circular entre medias. Esto, con niños pequeños, parece un poco peligroso.

Sin embargo, este año, en las cercanías de los cruces importantes se paraba a los primeros ciclistas hasta que todos quedaban nuevmente agrupados. De esta forma, en los cruces ibamos todos más o menos juntos.

El recorrido de unos 12 km por las calles de Alcalá y casi dos horas. Eso sí, esta vez ha sido bicicleta y no ha habido panceta :-(

20 septiembre 2008

Casi Valdeavero


Hemos salido Rubén y yo, hoy sábado, con la bici porque mañana volveré a intentar lo de la marcha ciclista en Alcalá con mi hija (esta vez no me he fiado del diario de alcalá). Chema trabaja, así que no le ha tocado.

Quedamos a las ocho en la cafetería en la que quedabamos antiguamente, pero que ahora  sólo abre los sábados, pero no los Domingos. Al haber mucho tráfico, pensamos si ir a los Santos o a Valdeavero, ambas rutas en las que hay muy poca carretera.

Salimos de la cafetería sobre las nueve y nos pusimos en camino. Al llegar a la rotonda de la calle Avila con Lope de Figueroa la bici, ella sola, decidió el camino y tiramos hacia Valdeavero.

Recién pasado Meco, Rubén pinchó (ver foto) y a pesar de que al intentar volver a poner la cubierta parecía que había mucha más cubierta que yanta, al final conseguimos deshacer el desaguisado (echamos de menos al "manitas" de Chema, que se le da mejor "desfacer tuertos" que a nosotros).

Llegando a la parte alta de Valdeavero decidimos (yo sobre todo) que mejor no bajar. En Valdeavero no hay panceta y para llegar a Torrejón del Rey hay tráfico, así que cruzamos la carretera que baja a Valdeavero y seguimos por el camino de frente. Luego a la derecha y llegamos a Villanueva, donde tampoco había panceta, pero sí bacon.

Luego Meco y en Alcalá sobre las doce menos algo.

Según el cuenta kilómetros, 43.7 km, a 17.9 km/h de media, 38.5 km/h de máxima, 532.6 calorías en 2h y 26 m de pedaleo.

14 septiembre 2008

Carrera y "marcha ciclista"


Supuestamente y según el diario de alcalá, había una marcha ciclista para pedir carril bici. Mi hija está deseando ir a una de esas, así que ibamos a ir. No quedé con Chema ni Rubén para nuestra salida en bici de los Domingos.

Así que salí sobre las ocho y media a correr, hice mi media hora, por el camino de los chalets y el del río. La verdad es que corrí bastante bien, descansado y a un ritmo normal. Luego mis estiramientos en el parque de la Juventud.

Luego fuí con mi hija a la marcha ciclista, pero no había nada. Resulta que es el día 21, el domingo que viene. Me hace gracia el diario de Alcalá ese. Ponen el artículo, dice que es "mañana", pero por ningún lado pone una fecha válida. La que aparece arriba del todo es la del día, y no la de publicación del artículo, por lo que si ves ese artículo, como me pasó a mí, ayer Sábado, piensas que según dice, la marcha es "mañana", Domingo 14. En fin, se han lucido los del Diario de Alcalá con su forma de "informar".

El domingo que viene volveré a intentarlo, esta vez sí, una fuente más fiable me lo ha dicho.

De todas formas, no hay mal que por bien no venga. Aproveché para iniciar a mi hija en este interesante mundo del ciclismo: después de dar unas  vueltas con la bici por Alcalá, nos fuimos a un bar a tomar un ... ¡¡ montado de panceta !!. (véase foto).

07 septiembre 2008

La panceta de Daganzo

bocata de panceta de daganzo
Chema anda de vacaciones, así que esta mañana quedamos Rubén y yo a las ocho en la cafetería habitual. Pensábamos entre ir a Torrejón del Rey o a Daganzo, pero aprovechando que es final de verano y hace tiempo que no llueve, pensamos que podía ser de las últimas oportunidades del año para ir a Daganzo, ya que el rio Torote ahora apenas llevaría agua y en cuanto empiece a llover, la llevará.

Así que destino Daganzo. Pasamos por Camarma, hacemos el sube y baja que hay hacia Daganzo y primera sorpresa agradable: el rio Torote está totalmente seco. Es una maravilla eso de pasarlo sin tener que pararse, pero también se echa de menos un poco el pequeño descanso que supone pararse y darle cuatro vueltas al rio para ver por dónde lo pasamos.

Llegada a Daganzo donde el "semáforo rojo a más de 50" que hay a la entrada se nos puso rojo. Supongo que porque dos ciclistas algo separados engañan de alguna forma a los sensores, puesto que ibamos por debajo de 40.

Montado de panceta en Daganzo (vease foto) esta vez sin confusiones por parte de Rubén: "Montado sí, panceta no".

La vuelta sin novedad, cruzando el rio Torote, haciendo el sube y baja hasta Daganzo y un pequeño despiste en Camarmo, que nos perdimos, pero sin consecuencias graves. Estuvimos a punto de llamar a Pablo,  que vive en Camarma, a ver si cogía la bici aunque sólo fuera para ir al bar y tomarse una panceta con nosotros (Pablo vive ahí mismo, en Camarma).

Total, que al no venir Chema, estábamos en Alcalá antes de las once y media. El cuenta kilómetros no lo pongo porque se me olvidó ponerlo a cero al salir y no tengo ni idea de qué distancia hemos hecho (unos 40 km, que es lo que ha marcado otras veces).

02 septiembre 2008

Carrera por Alcalá

Esta mañana salí sobre las nueve menos cuarto a correr, primera carrera por Alcalá desde la vuelta de Gijón y aprovechando que todavía me queda hoy de vacaciones.

Hice el camino habitual. Empecé bien. Sobre el minuto 10 me encontraba cansado y algo perezoso, con ganas de parar. Sobre el minuto 20 parece que encontré el ritmo y empecé a correr a gusto. Fin de carrera sobre el minuto 30 en el parque de la Plaza de la Juventud donde no hice los estiramientos porque ya había gente instalada en los columpios.

Ahora queda el reto definitivo, conseguir ir a correr un día de trabajo, como hacía antaño.

31 agosto 2008

Pinchazos y más pinchazos

Ya de vuelta en Alcalá, esta mañana quedé a las ocho en la cafetería habitual con Chema y Rubén para nuestro paseo Dominguero en bici.

Salimos en dirección Guadalajara para enseñarme un nuevo camino que han construido paralelo a una carretera que han arreglado. Rubén y Chema ya lo conocían de su salida anterior, mientras yo estaba en Gijón.

La salida, más que a ver quién llegaba primero o quién corría más, parecía una carrera de pinchazos, a ver quién pinchaba más y mejor. Chema se puso rápidamente en cabeza, trayendo un pinchazo puesto de casa. Nada más salir de la cafetería echamos un ratillo cambiando su cámara pinchada por otra. A la vuelta, Chema se adelanta más, pinchando por segunda vez. Rubén y yo no quisimos quedarnos atrás, así que ambos le dejamos nuestros "pinchazos de repuesto", es decir, las cámaras de repuesto que teníamos, pero que también estaban pinchadas. Total, que echamos una hora en Azuqueca de Henares, cambiando y volviendo a cambiar la cámara. Rebuscando entre nuestras bolsas de herramientas, encontramos pegamento para parches, pero no parches (previsores que somos). Al final, Rubén buscó una librería y compró un "super glue" para aplicar el remedio infalible de Chema. Si el pinchazo es pequeño, una gotita de super glue en el agujero y unos segundos de espera lo tapan totalmente y se puede tirar adelante.

Ya en marcha y llegando a Alcalá, Chema hace un esfuerzo final y pincha por tercera vez, esta en la rueda delantera. Como nos faltaban un par de kilómetros para llegar a casa, decidimos simplemente hinchar la rueda y ver si aguantaba ese par de kilómetros, como así fue.

Salida accidentada donde las haya. Menos mal que Rubén volvió a equivocarse y pidió bocadillo de bacon en vez de montado.

El cuenta kilómetros dice: 56.44 km, a 20.5 km/h de media, máxima de 39.3 km/h, 817 calorías gastadas, 2 horas y 44 minutos de pedaleo, 1 pinchazo traido de casa, 2 pinchazos por el camino y 2 pinchazos de repuesto. Por cierto, yo llevaba las ruedas algo deshinchadas de casi dos meses sin coger la bici, así que posiblemente hayamos hecho algunos kilómetros menos y algo menos de volocidad media.

28 agosto 2008

Más cansancio

Es increible. Dejé ayer de descanso y hoy fui a correr otra vez, como siempre. Salí de la Casa del Mar sobre las ocho, pero sin demasiada gana. Fuí despacito y con ganas de dejarlo, el cuerpo parece que no quería correr.

Al llegar al muelle hice trampa, no tiré hacia el Eulogio, sino que acorté por la Playa Mayor y me paré en la escalera 2, donde hice mis estiramientos. Luego fuí caminando tranquilamente hasta la escalera 11 a desayunar en casa de mis padres.

Estos dos días bajo de ganas de correr/cansancio me hacen pensar cosas raras. ¿Estaré pillando algún catarro/gripazo?. Es raro porque nunca los pillo, pero sí es cierto que aquí en Gijón ha cambiado algo el tiempo y si se levanta el viento y te pilla a la sombra, hace bastante fresco.

¿O quizás el relax de las vacaciones quita el nivel permanente de adrenalina que mantiene el stress del trabajo y eso hace que estemos menos preparados para el ejercicio físico?.

En fin, supongo que no tiene importancia y que en cuestión de unos días, si no me entra la depresión de la "vuelta al cole y al curro", estaré de nuevo en forma.

Más tarde, sobre las once, me fuí caminando hasta el final de la Playa de Poniente, al lado del museo del Ferrocarril y eché otra carrera hacia la Playa de Arbeyal. Esta vez la hice con algo más de ganas y a un ritmo algo más fuerte, pero no deja de ser una carrera corta de un par de kilómetros.

26 agosto 2008

Cansancio

Esta mañana salí como siempre a las ocho y cuarto de la casa del Mar hacia la escalera 11, con intención de dar el rodeo por la cuesta del Cholo hacia el Eulogio y bajar por San Pedro.

A pesar de haber descansado el día anterior y de empezar a correr bien, me encontraba cansado. Es curioso, pero no era un cansancio de estar corriendo, sino como si el cuerpo no quisiera tirar. Llegando al final de la playa de Poniente me pensé mucho si subir o no al Eulogio. Al final subí, llegué bastante cansado, bajé por San Pedro y esta vez la cuesta abajo no me hizo descansar. Llegué despacito y sin ganas a la escalera 11, donde hice mis estiramientos.

Luego, sobre las once y media, después de haber desayunado y dado mi paseo habitual con mi padre, volví a correr desde la Playa de Poniente a la del Arbeyal. Este trozo se me dio un poco mejor, pero tampoco para tirar cohetes.

24 agosto 2008

Subida a la Campa de Torres

Puesto que los Domingos está lleno de "borrachuzos" el Náutico, esta mañana he salido a correr, sobre las nueve y cuarto, en dirección a la Campa de Torrer. Salí de casa de mi suegra, cerca de la Casa del Mar y tiré por Jove hacia el cementerio. He visto la mini-ampliación que han hecho del parque del Lauredal y como va la macro-ampliación de la urbanización: otro espacio semi-rural que se pierde a favor del cemento.

Una vez en el cementerio, subí la cuesta que hay por el lado izquierdo y llegué a la carretera de la Campa de Torres. Empezó a dolerme la pantorrilla derecha. Seguí por la carretera, subiendo cuesta, y al llegar al restaurante "A caldeira" empezó a dolerme también la pantorrilla izquierda. Pensaba llegar hasta la Campa de Torres, pero aquí empece a replanteármelo.

Sin embargo, en los sube y baja posteriores, descansé lo suficiente como para volver a encontrarme a gusto corriendo, así que subí la última cuesta en dirección a la Campa y llegué hasta el aparcamiento que hay justo antes de llegar a la fábrica de gas, donde la última parada del 25.

Allí dí la vuelta y esta bajé, para acortar, por la primera carretera que encontré que bajaba a Jove, pasando por la fuente y por el lado del Hospital.

En total, puede que fueran unos ocho kilómetros, en unos 45 minutos, eso sí, con montones de cuestas sube y baja.

20 agosto 2008

Repito carrera

Hoy, al igual que ayer, salí sobre las ocho y algo de la mañana he hice el mismo recorrido. Playa del Arbeyal, Playa de Poniente, cuesta del Cholo, Eulogio, bajada por San Pedro y San Lorenzo hasta la escalera 11.

Sin embargo, hoy me he encontrado peor corriendo. Comencé despacio sin llegar aparentemente a calentar y coger un ritmo cómodo. Llegando al puerto deportivo me estuve pensando si subir al Eulogio o atajar por la Plaza Mayor y evitar las cuestas. Al final subí el Eulogio y me costó bastante, llegando arriba muy cansado. Sin embargo, la cuesta abajo es mano de santo. Me descansó bastante y pude hacer el último tramo de la playa de San Lorenzo al ritmo cómodo que no había encontrado anteriormente. Incluso me dio pena parar en la escalera 11 y pensé en seguir al menos hasta el parque de Isabel la Católica. No lo hice.

Estiramientos en la escalera 11 y a desayunar.

Luego, sobre las once y media volví corriendo desde la playa de Poniente hasta la del Arbeyal. Eso sí, al ser sólo un par de kilómetros los hice a un ritmo más animado y esta vez sí encontré un ritmo adecuado desde el principio.

19 agosto 2008

Nuevamente en casa de mi suegra

Ya de vuelta en casa de mi suegra, cerca de la Casa del Mar, esta mañana salí sobre las ocho y media para hacer mi carrera hasta la escalera 11. Después de la paliza del Domingo y de descansar el Lunes, me siento en la obligación de encontrarme fuerte, así que prolongué mi recorrido de Playa del Arbeyal, Playa de Poniente y Playa de San Lorenzo dando un pequeño rodeo por el puerto deportivo, para subir por la cuesta del Cholo hasta el Eulogio y bajar por la parte de San Pedro. El recorrido, con la cuesta de subida y bajada al Eulogio, pueden ser unos seis kilómetros escasos, que hice en algo más de media hora.

La subida te agota y cuando llegas arriba parece que no tienes fuerza para nada, pero en la bajada parece que no, pero descansas. El tramo liso por el muro de San Lorenzo, desde la Escalerona hasta la escalera 11 lo hice a un ritmo más animado que el resto de la carrera.

Luego mis estiramientos acostumbrados en la escalera 11 y a desayunar.

Más tarde, sobre las once y media, volví caminando hacia la Casa del Mar. Una vez en la Playa de Poniente, decidí echar otra carrerita. Puesto que la distancia era corta, empecé despacio para calentar pero luego incrementé el ritmo. Aproximadamente otro par de kilómetros adicionales en unos diez minutos.

17 agosto 2008

Carrera larga

Después de tres días de descanso, el primero porque era mi día de descanso, los otros dos por el tiempo, he decidido hoy hacer mi carrera larga, de esas que hace años que no hago.

Salí sobre las nueve y diez, a ritmo muy lento, con la intención de aguantar al menos una hora corriendo. Salí de la escalera 11 y llegué hasta el parque de la Providencia. Hay cuestas para aburrir y aunque las cuestas arriba, valga la redundancia, se me hicieron muy cuesta arriba, la vuelta se me hizo muy llevadera, en parte por ser casi todas las cuestas hacia abajo.

En total, unos 10 km en una hora, con montones de cuestas. Aquí un enlace del recorrido. Luego mis estiramientos en la escalera 14 y para casa.

13 agosto 2008

Más cuestas

Esta mañana salí sobre las nueve y diez a correr. Hice exactamente el mismo recorrido de ayer, pero un pelín más lento y algo más cansado. Se nota que ayer el recorrido fue novedad y que hoy llevaba acumulado el cansancio del día anterior. También hoy hacía más sol y más calor, que se nota al correr.

Como ayer, unos 35 minutos largos y unos 7 kilómetros. Solo que a diferencia de ayer, esta vez me paré un poco antes, sobre el puente del Piles y me fuí al parque de Isabel La Católica, al "kilometrín" a hacer allí mis estiramientos, a la sombra de los árboles. Por cierto, me dio por hacer unas flexiones, doce exactamente.

La foto es de una "escultura", por llamarla de alguna manera, de esas modernas que hacen hoy día y con las que algunos ayuntamientos se dejan engañar. Básicamente son cuatro planchas de hierro oxidado con "furacos" (agujeros en bable). Eso sí, les han inventado una historia adecuada (algo del sol cuando pasa por los agujeros) para justificar el arte y la millonada que deben valer.

12 agosto 2008

Primeras cuestas


Después de vaguear el fin de semana, he salido a correr esta mañana, bastante tarde, sobre las nueve.

Ahora estoy durmiendo en casa de mis padres, cerca de la escalera 11 de la Playa de San Lorenzo, así que mis carreras empiezan ahí. Salí desde ahí por el muro, en dirección al camping de la Providencia. Una vez allí, seguí por el camino empedrado que va pegado al mar, hasta llegar a un puente de madera con un mojón que pone 4.5km (supongo que desde San Pedro). Después de ese puente, hay una cuesta de unos cien metros muy pendiente, que subí. Una vez arriba, me di la vuelta y paré pasado el puente sobre el Piles. Hice mis estiramientos en la escalera 15, donde las redes de voley. Total, unos 35 minutos largos y supongo que unos 7 km.

Una vez pasado el camping de la Providencia, todo el camino empedrado son cuestas de sube y baja, bastante pendientes. Estas son las primeras cuestas que hago este verano en Gijón y espero hacerlas más veces a lo largo de esta semana, si el tiempo lo permite.

La foto es del muro de la Playa de San Lorenzo, por supuesto, a una hora que no es a la que voy a correr.

08 agosto 2008

Carrera normal

Después del desastre del último día, dejé un día de descanso, por si el motivo era el cansancio debido al ajetreo de las vacaciones. Esta mañana salí a las ocho y media e hice la carrera habitual. Salí de la Calle Brasil cerca de la Casa del Mar, playa del Arbeyal, Club Santa Olaya, por detrás de los Astilleros, Playa de Poniente, Plaza Mayor y Playa de San Lorenzo hasta la escalera 11. Allí hice mis estiramientos, que llevaba varios días sin hacer. Todo estupendamente, no me cansé demasiado y fuí a un ritmo cómodo. Supongo que la semana que viene podré empezar a hacer algunas rutas un poco más largas. En total una media hora, algo más de cinco kilómetros.

Luego, sobre las doce la mañana, volví corriendo de la escalera 11 a la Casa del Mar, el mismo camino, pero a la inversa. Unos 25 minutos ya que me paré al llegar a la Playa del Arbeyal. Eso sí, una sudada de mucho cuidado, con el calor y la humedad.

Por cierto, ayer fuí a hacer caminando una nueva ruta-via verde que han estrenado este año en Gijón. Sale de la Guía, de la rotonda en la que hay unas estatuas de una familia asomada a una barandilla.

La ruta pasa por detrás del Grupo Covandonga, luego pasa por un parque enorme que han hecho en una urbanización de Viesques, paralelo al rio Piles. Luego, cómo no, para salir de Gijón la ruta pasa por debajo de un scalextric de autopistas de coches, tramo bastante desagradable. Una vez pasado el scalextric, seguimos la ruta, pero va vallada tanto a izquierda como a derecha, por lo que es imposible hacer en ningún momento un alto y sentarse tranquilamente a tomarse un refresco. Tampoco hay demasiada sombra. Y tampoco está bien indicada: no hay pérdida, como el camino va vallado a ambos lados, es imposible salirse. Eso sí, en un cruce de una carretera parece que sigue de frente, pero no es esa la ruta. Hay que bajar unos cien metros por la carretera para seguir la ruta un poco más abajo. Tampoco hay indicadores que digan distancia recorrida ni lo que queda, por lo que no sé hasta que distancia llegamos de la Camocha, que es a donde se supone que llega.

En fin, no me hizo demasiada gracia la ruta en cuestión. Esta bien para ir en bici o a correr/caminar como ejercicio, pero desde luego no es para hacer una excursión con los niños.