Esta mañana quedamos Rubén, Chema y yo en la cafetería habitual a la hora habitual, es decir, Chema y yo a las ocho, Rubén a las ocho y diez en punto. Chema andaba con algo de catarro y yo no había dormido muy bien (desde las tres y media de la madrugada dando vueltas por la casa, sin poder dormir), así que decidimos hacer una ruta corta y descansada.
Salimos en dirección Azuqueca, Alovera, Quer y tomamos el bacon en Villanueva. Luego, de vuelta a Alcalá. Total, que sobre las once estabamos de vuelta, esta vez sin novedades ni nada especialmente destacable. Bueno, sí, mi bici, después de pasarse el mes de Agosto en la terraza dándole el sol, tiene la goma del manillar pringosa, así que tendré que cambiarla.
El cuentakilómetros: 41.22 km, 19.7 km/h de media, 43.8 km/h de máxima, 558 calorías gastadas, 2 horas y 5 minutos de pedaleo, con un toal de 2474 kilómetros con la bici.
27 septiembre 2009
20 septiembre 2009
Después de mucho, pero que mucho, tiempo
Esta mañana quedamos Chema, Rubén y yo en la cafetería habitual a las ocho y cinco EN PUNTO. Rubén, despistado como siempre, llegó a las ocho en punto ;-)
Decidimos hacer algo suave, por aquello de que al menos yo, llevaba dos meses sin coger la bici. Así que camino a Guadalajara, que al menos es llano.
La ida se hizo un poco dura por el ligero viento en contra. Como el camino habitual nos lo han vallado, hemos ido por otro y Rubén, que iba delante y despistado como siempre, se equivocó y fue por otro lado. Tras esperarle un rato a ver si daba la vuelta, Chema le dio un toque al móvil y tiramos hacia Guadalajara.
Al aparcar allí las bicis, Rubén ya había llegado por una carretera antes que nosotros... y Chema se dio cuenta que había dejado la bolsa de la bici abierta al sacar el móvil y había perdido la cartera, con la documentación y tarjetas. Así que vuelta atrás para buscar la cartera. La encontró justo donde había usado el móvil, cerca de Cabanillas. Como a mi me daba pereza volver otra vez a Guadalajar, la panceta calló en Cabanillas.
La vuelta paralelos al canal hasta Alovera, donde Rubén, despistado como siempre, intentó seguir de frente en vez de meterse en Alovera. Y ya sin incidentes, salvo que he descubierto que después de dos meses sin bici. el culo y el sillín son incompatibles y acaban peleados si los tienes un par de horas juntos.
El cuentakilómetros: 60.41 km, a 18.8 km/h de media, 44.3 km/h de máxima, 773 calorías gastadas en 3 horas 12 minutos de pedaleo. 2433 km en total con la bici.
Decidimos hacer algo suave, por aquello de que al menos yo, llevaba dos meses sin coger la bici. Así que camino a Guadalajara, que al menos es llano.
La ida se hizo un poco dura por el ligero viento en contra. Como el camino habitual nos lo han vallado, hemos ido por otro y Rubén, que iba delante y despistado como siempre, se equivocó y fue por otro lado. Tras esperarle un rato a ver si daba la vuelta, Chema le dio un toque al móvil y tiramos hacia Guadalajara.
Al aparcar allí las bicis, Rubén ya había llegado por una carretera antes que nosotros... y Chema se dio cuenta que había dejado la bolsa de la bici abierta al sacar el móvil y había perdido la cartera, con la documentación y tarjetas. Así que vuelta atrás para buscar la cartera. La encontró justo donde había usado el móvil, cerca de Cabanillas. Como a mi me daba pereza volver otra vez a Guadalajar, la panceta calló en Cabanillas.
La vuelta paralelos al canal hasta Alovera, donde Rubén, despistado como siempre, intentó seguir de frente en vez de meterse en Alovera. Y ya sin incidentes, salvo que he descubierto que después de dos meses sin bici. el culo y el sillín son incompatibles y acaban peleados si los tienes un par de horas juntos.
El cuentakilómetros: 60.41 km, a 18.8 km/h de media, 44.3 km/h de máxima, 773 calorías gastadas en 3 horas 12 minutos de pedaleo. 2433 km en total con la bici.
09 septiembre 2009
De vuelta por Alcalá
Ya de vuelta de las vacaciones, esta mañana he salido a correr, sobre las seis y cuarto.
Después de más de dos semanas sin correr (ni hacer bici), decidí hacer una carrera corta por los chalets, de unos veinte o veinticinco minutos. Salí hacia la Plaza de la Juventud, Avda Virgen del Val, Calle Cuenca hasta el final y al Parque de los Bomberos, donde hice los estiramientos como un crio, entre los columpios.
La carrera comenzó bien, a buen ritmo. Se ve que al no haber la humedad de Gijón, parece que me canso menos. Al final, la carrera fueron unos veinte minutos, a ritmo animado y sin cansancio escesivo.
Por cierto, antes salía a las seis y no había un alma por la calle. A las seis y cuarto, ya sí hay almas en la calle, van a currar. En muchos de los cruces tuve que parar o esquivar coches que querían salir justo en ese momento.
Después de más de dos semanas sin correr (ni hacer bici), decidí hacer una carrera corta por los chalets, de unos veinte o veinticinco minutos. Salí hacia la Plaza de la Juventud, Avda Virgen del Val, Calle Cuenca hasta el final y al Parque de los Bomberos, donde hice los estiramientos como un crio, entre los columpios.
La carrera comenzó bien, a buen ritmo. Se ve que al no haber la humedad de Gijón, parece que me canso menos. Al final, la carrera fueron unos veinte minutos, a ritmo animado y sin cansancio escesivo.
Por cierto, antes salía a las seis y no había un alma por la calle. A las seis y cuarto, ya sí hay almas en la calle, van a currar. En muchos de los cruces tuve que parar o esquivar coches que querían salir justo en ese momento.
20 agosto 2009
Cambio de planes
Esta mañana salí a correr sobre las nueve menos cuarto. Mi idea era una carrera tranquila, de media hora, dando vueltas en el circuito de footing del parque del Lauredal. Así que fui a ello.
Pero... ¿cómo no?, en estos tiempos de crisis, todo está en obras. El parque del Lauredal tenía una zona en obras justo en medio, por lo que el circuito de footing estaba un poco impracticable (soy reacio a meterme por la hierba mientas corro).
Después de dar un par de vueltas por el parque, itentando buscar algún camino que me permitiera hacer un circuito, desistí y decidí tirar hacia la Campa de Torres por el Camín Vieyu de la Campa. Puesto que quería una carrera sin agobios, iba a seguir ese camino sólo hasta las primeras cuestas duras, que empiezan junto al caño con el lavadero. Justo antes de llegar allí, tiré a la derecha y explorando un poco por esas carreteras de Jove que no conozco, volví hacia el parque del Lauredal. Al llegar a él llevaba mi media hora justa de carrera.
Me paré en el paque e hice mis estiramientos en unos troncos que han puesto con esa intención, la de hacer estiramientos. Luego a desayunar.
Pero... ¿cómo no?, en estos tiempos de crisis, todo está en obras. El parque del Lauredal tenía una zona en obras justo en medio, por lo que el circuito de footing estaba un poco impracticable (soy reacio a meterme por la hierba mientas corro).
Después de dar un par de vueltas por el parque, itentando buscar algún camino que me permitiera hacer un circuito, desistí y decidí tirar hacia la Campa de Torres por el Camín Vieyu de la Campa. Puesto que quería una carrera sin agobios, iba a seguir ese camino sólo hasta las primeras cuestas duras, que empiezan junto al caño con el lavadero. Justo antes de llegar allí, tiré a la derecha y explorando un poco por esas carreteras de Jove que no conozco, volví hacia el parque del Lauredal. Al llegar a él llevaba mi media hora justa de carrera.
Me paré en el paque e hice mis estiramientos en unos troncos que han puesto con esa intención, la de hacer estiramientos. Luego a desayunar.
18 agosto 2009
Carrera desastrosa
Esta mañana salí a correr sobre las ocho con la intención de hacer el camino habitual Casa del Mar, Playa del Arbeyal, Playa de Poniente, Playa de San Lorenzo a la escalera 11. Sin embargo, se ve que no tenía el cuerpo para muchos trotes.
Salí corriendo normal, a paso tranquilo, pero al llegar a la Playa de Poniente me empecé a hartar de correr y me sentí algo cansado, no corría cómodo, así que decidí caminar durante un par de minutos. Una vez recuperado, seguí corriendo a paso más tranquilo. Atravesé la Plaza Mayor y luego por San Lorenzo, con bastante calma. Paré en la escalera 10, para ir caminando hasta la escalera 11 y hacer allí mis estiramientos.
Estamos ya a mitad de las vacaciones y no soy capaz de correr mis cinco kilómetros seguidos...
Salí corriendo normal, a paso tranquilo, pero al llegar a la Playa de Poniente me empecé a hartar de correr y me sentí algo cansado, no corría cómodo, así que decidí caminar durante un par de minutos. Una vez recuperado, seguí corriendo a paso más tranquilo. Atravesé la Plaza Mayor y luego por San Lorenzo, con bastante calma. Paré en la escalera 10, para ir caminando hasta la escalera 11 y hacer allí mis estiramientos.
Estamos ya a mitad de las vacaciones y no soy capaz de correr mis cinco kilómetros seguidos...
14 agosto 2009
Unos metros más por el Camping de la Providencia
Esta mañana salí a las ocho y veinte a correr. Esta vez salí más animado y comencé a correr mejor que el día anterior, por lo que se notó bastante en el ritmo.
La intención era la misma de anteayer, es decir, cuarto de hora de ida hacia el Camping de la Providencia desde la escalera 11 de San Lorenzo, cuarto de hora de vuelta. Pero el ritmo más animado se notó. Llegué al inicio del camping a los diez minutos largos, por lo que para cumplir el cuarto de hora seguí por el camino empedrado que pasa por entre el Camping y el mar hasta subir la primera cuesta. Una cuesta de apenas 20 metros de largo, pero muy pendiente. Me di la vuelta ne la parte alta de la cuesta, donde pone un cartel con kilómetro 3.750 desde San Pedro.
A la vuelta ya empecé a notar el cansancio y se ve que bajé el ritmo. Al cuarto de hora de vuelta sólo estaba en la escalera 12, donde paré para seguir caminando hasta la 11. Allí hice mis estiramientos. Entre el calor, la humedad y que acababa de correr, la sudada de los estiramientos fue monumental.
Por cierto, noto un montón mi falta de forma. Había mucha gente corriendo, chicos y chicas, hombres y mujeres, jóvenes y mayores. Todos, indefectiblemente, me adelantaron, ganando yo el título de tortuga oficial de la Playa de San Lorenzo.
La intención era la misma de anteayer, es decir, cuarto de hora de ida hacia el Camping de la Providencia desde la escalera 11 de San Lorenzo, cuarto de hora de vuelta. Pero el ritmo más animado se notó. Llegué al inicio del camping a los diez minutos largos, por lo que para cumplir el cuarto de hora seguí por el camino empedrado que pasa por entre el Camping y el mar hasta subir la primera cuesta. Una cuesta de apenas 20 metros de largo, pero muy pendiente. Me di la vuelta ne la parte alta de la cuesta, donde pone un cartel con kilómetro 3.750 desde San Pedro.
A la vuelta ya empecé a notar el cansancio y se ve que bajé el ritmo. Al cuarto de hora de vuelta sólo estaba en la escalera 12, donde paré para seguir caminando hasta la 11. Allí hice mis estiramientos. Entre el calor, la humedad y que acababa de correr, la sudada de los estiramientos fue monumental.
Por cierto, noto un montón mi falta de forma. Había mucha gente corriendo, chicos y chicas, hombres y mujeres, jóvenes y mayores. Todos, indefectiblemente, me adelantaron, ganando yo el título de tortuga oficial de la Playa de San Lorenzo.
12 agosto 2009
Camino del Camping de la Providencia
Esta mañana ha salido a correr a las ocho y veinte. Salí de la escalera 11 de la Playa de San Lorenzo y tiré hacia la providencia, cuarto de hora de ida, cuarto de hora de vuelta.
La ida se me hizo bastante pesada. Aunque no comencé muy fuerte, tardé en entrar en calor y a los diez minutos comenzó a dolerme una pantorrilla. Justo antes de llegar al Camping hay unos metros de ligera cuesta arriba y se me hicieron "muy cuesta arriba". Como se cumplía el cuarto de hora justo previsto, me di la vuelta.
La vuelta fue bastante mejor. Se ve que la bajada de esa ligera cuesta hizo trabajar a otros músculos, así que el dolor de pantorrilla bajó y a los pocos minutos conseguí sentirme cómodo corriendo. Paré en la escalera 12, para hacer caminando los últimos metros hasta la escalera 11. En total, unos 25 minutos de carrera, que supongo serán algo menos de 5 kilómetros.
En la escalera 11, hice mis estiramientos habituales. Sigo sin entender qué hacen esas papeleras en medio de la escalera.....
La ida se me hizo bastante pesada. Aunque no comencé muy fuerte, tardé en entrar en calor y a los diez minutos comenzó a dolerme una pantorrilla. Justo antes de llegar al Camping hay unos metros de ligera cuesta arriba y se me hicieron "muy cuesta arriba". Como se cumplía el cuarto de hora justo previsto, me di la vuelta.
La vuelta fue bastante mejor. Se ve que la bajada de esa ligera cuesta hizo trabajar a otros músculos, así que el dolor de pantorrilla bajó y a los pocos minutos conseguí sentirme cómodo corriendo. Paré en la escalera 12, para hacer caminando los últimos metros hasta la escalera 11. En total, unos 25 minutos de carrera, que supongo serán algo menos de 5 kilómetros.
En la escalera 11, hice mis estiramientos habituales. Sigo sin entender qué hacen esas papeleras en medio de la escalera.....
10 agosto 2009
Corriendo por Gijón

Hace una semana que estoy en Gijón y todavía no había ido a correr. Los primeros días por pereza después de haber venido de viaje. Los siguientes porque el tiempo no ha acompañado: orbayo fino o amenaza de ello.
Esta mañana ha amanecido claro, me he quitado las telarañas y salido a correr. El recorrido, el de siempre, desde la Casa del Mar, Playa del Arbeyal, Playa de Poniente, Plaza Mayor y Playa de San Lorenzo hasta la escalera 11. Un total de unos 25 minutos, algo menos de 5 kilómetros.
La carrera con calma, empecé despacio para ir calentando poco a poco, a los cinco minutos cogí ritmo, a los diez minutos ya no podía con los huev.... y el resto arrastrando los pies luchando con las ganas de parar un rato. Las primeras carreras que hago por Gijón siempre son desastrosas, yo creo que se nota mucho la humedad mucho mayor que en Alcalá y tardo unos días en acostumbrarme a ella.
Luego, en la escalera 11 y peleándome con las papeleras que el ayuntamiento ha tenido la feliz idea de poner justo en la escalera, hice mis estiramientos, mirando al mar (veáse foto, extraida de escuela asturiana de surf).
A la vuelta, hice el mismo recorrido caminando. Al llegar a la mitad, a falta de un par de kilómetros para llegar a la Casa del Mar, empecé a correr otra vez, unos diez minutos. Esta vez la sudada fue monumental, entre la humedad y el calor.
26 julio 2009
Otro domingo sin bici
Seguimos con la bici colgada hasta la vuelta de vacaciones, así que esta mañana he salido sobre las ocho menos cuarto a correr. Hice el recorrido habitual y aunque me cansé rápido, fuí capaz de mantener el ritmo que había fijado al principio hasta el final. Luego los estiramientos en el paque de la juventud.
En el desayuno, dos chicos y una chica que debían ser rumanos se sentaron en la mesa de al lado mía y empezaron a discutir. Por supuesto, no entendí nada, ya que discutían en rumano.... o algo sí entendí: las palabrotas. Algún "vete a tomar por culo", alguna "mierda" y alguna cosa más. Lo de que se insulten en español me hace reflexionar un poco
¿Será que lo primero que se aprende en español son los tacos?. Ya sabes, los españoles, de cada tres palabras que decimos, dos son tacos. "¡¡ Hostia, no jodas !! "
¿Será que el español es especialmente rico en tacos y cuando los rumanos tienes que insultarse recurren al español?
¿O será que querían insultarse pero sin ofenderse demasiado y haciéndolo en español tenína la intención de no entenderse o, al menos, que no sonara tan mal en su lengua materna?
En fin, tuve que irme de la cafetería un poco antes de lo acostumbrado y di mi paseo hasta Reyes Católicos y parque O'Donell. Por cierto, en la plaza de Cervantes hoy deben hacer unas carreas ciclistas para gente joven, dando vueltas a la plaza, porque había mucho niño subido en la bici y disfrazado de ciclista, aparte de estar todo vallado y con los de protección civil pululando.
25 julio 2009
no hay manera
Pues nada, que no hay manera. Llevo toda la semana pensando en ir a correr entre semana, y todos los días cuando llega la hora me da pereza o no parece el momento adecuado.
Hoy he salido sobre las ocho y he hecho mi carrera habitual por la Avda del Val y el camino del río. Me lo he tomado con más calma y después de veinte minutos, que empecé a cansarme, me lo he tomado todavía con más calma. Luego los estiramientos en el parque de la Juventud, sin mosquitos.
A desayunar y paseo acostumbrado hasta Reyes Católicos y Parque O'Donell.
19 julio 2009
Domingo de correr

Chema ya ha colgado la bici hasta la vuelta de verano y yo creo que también, así que hoy no hemos quedado y en su lugar he salido a correr.
Salí sobre las ocho y cuarto e hice el recorrido habitual. Empecé quizás un poco fuerte, por lo que a los diez minutos empecé a sentirme más cansado de la cuenta y al cuarto de hora tuve que reducir hasta un ritmo que me resultara más cómodo. A ese ritmo terminé mi media hora de carrera para los casi seis kilómetros que es el recorrido.
En el parque de la Juventud hice los estiramientos, esta vez también sin mosquitos, no se sabe si porque ha refrescado un poco estos días o por el antimosquitos que, por cierto, se me está acabando.
Luego fuí a desayunar y dí el paseo hasta Reyes Católicos y parque O'Donell.
La foto es del camino del rio, sacada de Paseo fotográfico por Alcalá, 6ª parte.
18 julio 2009
Fresquito
Esta mañana salí sobre las ocho menos diez a correr. A pesar de ser Julio, estaba algo fresquito. Hice el camino habitual hacia la Plaza de la Juventud, Avda Virgen del Val, Calle Cuenca y camino del río hasta el parque de la Plaza de la Juventud. El fresquito se me pasó en cuanto dí dos zancadas.
En el parque hice mis estiramientos. Esta vez me acordé de echarme el antimosquitos y no sé si debido a eso o a que el tiempo no era caluroso, pude hacer los estiramientos tranquilamente, sin hacer aspavientos con las manos para espantar bichejos molestos.
Luego a desayunar y un paseo hasta Reyes Católicos, Parque O'Donell y vuelta. Curiosamente y en contra de lo habitual en estas fechas, a la ida fui buscando más el sol que la sombra.
11 julio 2009
Una carrerita
Esta mañana salí sobre las ocho menos algo a correr, después de un mes sin hacerlo. Hice el recorrido habitual hacia el parque de la Juventud, Avda Virgen del Val, Calle Cuenca y camino del rio.
Me lo tomé con calma porque soy consciente de que después de un mes no estoy para grandes proezas. Al cuarto de hora, al final de la calle Cuenca, empecé a pensar si dejarlo, pero en la decisión de tirar hacia el parque de los Bomberos o hacia el camino del rio, la costumbre me llevó por el camino del rio. Terminé la carrera en una media hora.
Como se me olvidó echarme el anti-mosquitos, salí del Parque de la Juventud a una calle con bancos y en uno de ellos hice los estiramientos, más o menos tranquilo.
Luego a desayunar y paseo hasta el principio de Reyes Católicos, parque O'Donell y a casa.
Me lo tomé con calma porque soy consciente de que después de un mes no estoy para grandes proezas. Al cuarto de hora, al final de la calle Cuenca, empecé a pensar si dejarlo, pero en la decisión de tirar hacia el parque de los Bomberos o hacia el camino del rio, la costumbre me llevó por el camino del rio. Terminé la carrera en una media hora.
Como se me olvidó echarme el anti-mosquitos, salí del Parque de la Juventud a una calle con bancos y en uno de ellos hice los estiramientos, más o menos tranquilo.
Luego a desayunar y paseo hasta el principio de Reyes Católicos, parque O'Donell y a casa.
05 julio 2009
Embarrados
Pues sí: Madrid, Agosto, 40 grados a la sombra (si la encuentras) ... y nos hemos apañando para volver embarrados.
Para no pasar mucho calor, esta mañana quedamos Chema, Rubén y yo a las siete y media en la cafetería habitual. Nos pusimos sobre las ocho en marcha a Guadalajara. Rubén, al venir Chema, llegó con sus diez o quince minutos de retraso.
La ida sin demasiada dificultad, tirando unos de otros a ver quién corría más. Rubén el último, pero que llevaba las ruedas a medio hinchar.
Llegando ya a Guadalajara, empezó la aventura. El camino habitual para llegar a la estación estaba vallado, así que dimos un rodeo y a explorar. Y ahí fue donde conseguirmos embarrando. Nos metimos por un camino en el que había un regadío al lado y en un par de trozos estaba el camino totalmente encharcado. Yo, macho machote, tiré para alante y acabé de barro hasta las orejas. Chema, con más materia gris que yo, decidió explorar otro camino con el resultado de que llegó antes y sin embarrar al bar de la panceta. Rubén iba detrás de mí, pero acabó menos embarrado.
Panceta en el bar de al lado de la estación y vuelta a Alcalá. Esta vez ya nos conociamos el camino, los barros y las vallas, así que nos plantamos en un momento en Alcalá, sobre las once y media.
El cuetakilómetros: 58.66 km, 20 km/h de media, 38.1 km/h de máxima, 832 calorías gastadas, 2 horas 55 minutos de pedaleo y 2372 km totales con la bici.
Para no pasar mucho calor, esta mañana quedamos Chema, Rubén y yo a las siete y media en la cafetería habitual. Nos pusimos sobre las ocho en marcha a Guadalajara. Rubén, al venir Chema, llegó con sus diez o quince minutos de retraso.
La ida sin demasiada dificultad, tirando unos de otros a ver quién corría más. Rubén el último, pero que llevaba las ruedas a medio hinchar.
Llegando ya a Guadalajara, empezó la aventura. El camino habitual para llegar a la estación estaba vallado, así que dimos un rodeo y a explorar. Y ahí fue donde conseguirmos embarrando. Nos metimos por un camino en el que había un regadío al lado y en un par de trozos estaba el camino totalmente encharcado. Yo, macho machote, tiré para alante y acabé de barro hasta las orejas. Chema, con más materia gris que yo, decidió explorar otro camino con el resultado de que llegó antes y sin embarrar al bar de la panceta. Rubén iba detrás de mí, pero acabó menos embarrado.
Panceta en el bar de al lado de la estación y vuelta a Alcalá. Esta vez ya nos conociamos el camino, los barros y las vallas, así que nos plantamos en un momento en Alcalá, sobre las once y media.
El cuetakilómetros: 58.66 km, 20 km/h de media, 38.1 km/h de máxima, 832 calorías gastadas, 2 horas 55 minutos de pedaleo y 2372 km totales con la bici.
28 junio 2009
Daganzo
Creo que Chema se ha ido de vacaciones, así que quedamos Rubén y yo, teóricamente en la cafetería habitual, pero esta vez Rubén fue tan puntual (y yo me retrasé un par de minutos) que coincidimos saliendo del portal (su portal está enfrente del mio).
Como ya va siendo verano, pensamos que el río Torote no llevaría mucha agua y que tampoco tiene importancia, en un momento dado y con este calor, mojarse un poco los pies. Así que nos pusimos camino a Daganzo. Nos pusimos en marcha sobre las ocho y media.
La ida sin problemas, a Camarma, subida de la cuesta y la infernal bajada hasta el río Torote, cada vez con más piedras y más peligrosa. El rio llevaba agua, pero alguien siguió el ejemplo de Rubén de hace tiempo, que puso un enorme mojón en medio del arroyo, por un lateral. Ahora hay un camino perfecto de enormes mojones y piedras, por el que se puede pasar de pie, con la bici al lado, sin mojarse en absoluto y con bastante seguridad (las piedras son gordas y no se mueven al pisarlas).
Después del Torote, el camino es ligera cuesta arriba y con mucha arena, como de playa, así que nos costó bastante el pedaleo.
En Daganzo, café y panceta en el mesón de la Polvorilla.
La vuelta, perezosa y con calma. Se hizo muy mala la subida después del Torote, porque entre que es larga, pendiente y esta llena de piedras, la rueda de atrás resbalaba en cuanto hacías un poco de fuerza con el pedal. Llegada a Alcalá sobre las once y media.
El cuentakilómetros: 34.95 km, 16.4 km/h de media, 38.9 km/h de máximo, 421.8 calorías en 2h y 7 minutos de pedaleo y un total de 2312.9 km con la bici.
Como ya va siendo verano, pensamos que el río Torote no llevaría mucha agua y que tampoco tiene importancia, en un momento dado y con este calor, mojarse un poco los pies. Así que nos pusimos camino a Daganzo. Nos pusimos en marcha sobre las ocho y media.
La ida sin problemas, a Camarma, subida de la cuesta y la infernal bajada hasta el río Torote, cada vez con más piedras y más peligrosa. El rio llevaba agua, pero alguien siguió el ejemplo de Rubén de hace tiempo, que puso un enorme mojón en medio del arroyo, por un lateral. Ahora hay un camino perfecto de enormes mojones y piedras, por el que se puede pasar de pie, con la bici al lado, sin mojarse en absoluto y con bastante seguridad (las piedras son gordas y no se mueven al pisarlas).
Después del Torote, el camino es ligera cuesta arriba y con mucha arena, como de playa, así que nos costó bastante el pedaleo.
En Daganzo, café y panceta en el mesón de la Polvorilla.
La vuelta, perezosa y con calma. Se hizo muy mala la subida después del Torote, porque entre que es larga, pendiente y esta llena de piedras, la rueda de atrás resbalaba en cuanto hacías un poco de fuerza con el pedal. Llegada a Alcalá sobre las once y media.
El cuentakilómetros: 34.95 km, 16.4 km/h de media, 38.9 km/h de máximo, 421.8 calorías en 2h y 7 minutos de pedaleo y un total de 2312.9 km con la bici.
21 junio 2009
Marchamalo
Ayer me mandó Rubén un correo cuyo tema era "Mañana . Bici . Marfil . 8 en . y ." así que quedamos en la cafetería habitual a las ocho. Yo entendía que tanto punto en el subject significaba "a en punto", pero lo interprete mal. La realidad es que hay CINCO puntos, lo que quiere decir, en lenguaje "Rubeniano", a las ocho y CINCO. ¡¡ Animo Rubén !! ¡¡ A la próxima ya a en punto !!.
Chema, por compromisos familiares, no podía salir, así que a las ocho y media nos pusimos Rubén y yo de camino a Guadalajara/Marchamalo. La idea se hizo bastate dura, el viento en contra nos hacía dar a los pedales con ganas y a velocidad lenta. Al llegar a la rotonda, pasado Alovera, donde se decide si Marchamalo o Guadalajara, decidimos Marchamalo. El viento, aunque puñetero, al menos quita la sensación de calor, por lo que la temperatura, al menos en apariencia, era bastante agradable.
En Marchamalo nuestro montado de panceta en la cafetería que hemos tomado por costumbre, cerca de la Iglesia.
La vuelta la hicimos en un visto y no visto. Con el viento a favor y ligera cuesta abajo, tardamos menos de una hora. Eso sí, al notarse menos el viento que nos daba de espalda, y ser más tarde, se notaba más el calor. Entre Azuqueca y el Polígono de Azuqueca está la carretera en obras, cortada al tráfico y recién asfaltada, así que con la carretera para nosotros solos y aprovechando la cuesta abajo final, una máxima de 51.5 km/h.
El cuentakilómetros: 56.29 km, a 19.8 km/h de media, 51.5 km/h de máxima, 810 calorías, 2 horas y 50 minutos de pedaleo, 2278 kilómetros en total con la bici.
Chema, por compromisos familiares, no podía salir, así que a las ocho y media nos pusimos Rubén y yo de camino a Guadalajara/Marchamalo. La idea se hizo bastate dura, el viento en contra nos hacía dar a los pedales con ganas y a velocidad lenta. Al llegar a la rotonda, pasado Alovera, donde se decide si Marchamalo o Guadalajara, decidimos Marchamalo. El viento, aunque puñetero, al menos quita la sensación de calor, por lo que la temperatura, al menos en apariencia, era bastante agradable.
En Marchamalo nuestro montado de panceta en la cafetería que hemos tomado por costumbre, cerca de la Iglesia.
La vuelta la hicimos en un visto y no visto. Con el viento a favor y ligera cuesta abajo, tardamos menos de una hora. Eso sí, al notarse menos el viento que nos daba de espalda, y ser más tarde, se notaba más el calor. Entre Azuqueca y el Polígono de Azuqueca está la carretera en obras, cortada al tráfico y recién asfaltada, así que con la carretera para nosotros solos y aprovechando la cuesta abajo final, una máxima de 51.5 km/h.
El cuentakilómetros: 56.29 km, a 19.8 km/h de media, 51.5 km/h de máxima, 810 calorías, 2 horas y 50 minutos de pedaleo, 2278 kilómetros en total con la bici.
14 junio 2009
A Torrejón del Rey
Quedé esta mañana a las ocho con Rubén en la cafetería habitual. Como le amenacé con irme a y cuarto, apareció a y diez. Digo yo, ¿no habíamos quedado a las ocho?.
Sobre las ocho y media nos pusimos camino a Torrejón del Rey. La ida sin novedad, salvo por un "graciosillo" que nos adelantó en una ligera cuesta arriba. Nosotros, con la lengua fuera y él, como si fuera cuesta abajo, nos pasó como una exhalación.
Llegando a Valdeavero, nos metimos en el pueblo, hacia la iglesia y cogimos un camino entre olivos que nos lleva a Torrejón del Rey, en vez de coger la carretera, como siempre.
En Torrejón del Rey nos metimos en "casa Calili", un sitio que junto con el montado de panceta (algo más pequeño de lo normal), te ponen un montón de patatas fritas: 3 € el café, el montado de panceta y las patatas fritas.
La vuelta, no sabemos muy bien porqué, se hizo algo pesada. Primero subimos la carretera que sale de Valdeaver, hacia arriba. Pero el resto del camino que habitualmente se embala la bici al ser ligera cuesta abajo, esta vez parecía que la bici no quería embalarse. No sabemos si por la tierra húmeda del chaparrón de por la noche, si el viento en contra...
Total, que llegamos a Alcalá sobre las 12. Según el cuentakilómetros 49.98 km, a 17.2 km/h de media, 44.8 km/h de máxima, 620 calorías gastadas, 2 horas 53 minutos de pedaleo y 2221.7 km en total con la bici.
Sobre las ocho y media nos pusimos camino a Torrejón del Rey. La ida sin novedad, salvo por un "graciosillo" que nos adelantó en una ligera cuesta arriba. Nosotros, con la lengua fuera y él, como si fuera cuesta abajo, nos pasó como una exhalación.
Llegando a Valdeavero, nos metimos en el pueblo, hacia la iglesia y cogimos un camino entre olivos que nos lleva a Torrejón del Rey, en vez de coger la carretera, como siempre.
En Torrejón del Rey nos metimos en "casa Calili", un sitio que junto con el montado de panceta (algo más pequeño de lo normal), te ponen un montón de patatas fritas: 3 € el café, el montado de panceta y las patatas fritas.
La vuelta, no sabemos muy bien porqué, se hizo algo pesada. Primero subimos la carretera que sale de Valdeaver, hacia arriba. Pero el resto del camino que habitualmente se embala la bici al ser ligera cuesta abajo, esta vez parecía que la bici no quería embalarse. No sabemos si por la tierra húmeda del chaparrón de por la noche, si el viento en contra...
Total, que llegamos a Alcalá sobre las 12. Según el cuentakilómetros 49.98 km, a 17.2 km/h de media, 44.8 km/h de máxima, 620 calorías gastadas, 2 horas 53 minutos de pedaleo y 2221.7 km en total con la bici.
13 junio 2009
Empiezan los mosquitos
Esta mañana, sobre las ocho menos veinte, salí a correr. Hice el recorrido habitual hacia la Plaza de la Juventud, Avda Virgen del Val, Calle Cuenca y camino del rio otra vez hacia la Plaza de la Juventud.
Al igual que el otro día, al final de la calle Cuenca empecé a sentirme cansado, pero esta vez el cansancio era de otra forma, o simplemente yo andaba con la moral más alta. El caso es que reduje el ritmo un poco y continué corriendo hacia el camino del rio. Completé el recorrido de unos seis kilómetros escasos en la aproximadamente media hora de siempre.
Luego hice los estiramientos en el parque de la Plaza de la Juventud, pero los hice rápido y de mala manera y no los completé. ¿El motivo?. Los mosquitos ya han aparecido. Más que estiramientos parece que mis brazos emulaban las colas de las vacas y caballos cuando andan espantando moscas. Para la próxima me tocará usar el repelente de mosquitos.
Luego a desayunar y un paseo, como siempre, hasta Reyes Católicos y Parque O'Donnell.
Al igual que el otro día, al final de la calle Cuenca empecé a sentirme cansado, pero esta vez el cansancio era de otra forma, o simplemente yo andaba con la moral más alta. El caso es que reduje el ritmo un poco y continué corriendo hacia el camino del rio. Completé el recorrido de unos seis kilómetros escasos en la aproximadamente media hora de siempre.
Luego hice los estiramientos en el parque de la Plaza de la Juventud, pero los hice rápido y de mala manera y no los completé. ¿El motivo?. Los mosquitos ya han aparecido. Más que estiramientos parece que mis brazos emulaban las colas de las vacas y caballos cuando andan espantando moscas. Para la próxima me tocará usar el repelente de mosquitos.
Luego a desayunar y un paseo, como siempre, hasta Reyes Católicos y Parque O'Donnell.
11 junio 2009
Carrera escasilla
Esta mañana, después de mi me acuerdo ya cuánto, he ido a correr. Salí sobre las ocho menos algo y intenté hacer mi recorrido habitual, hasta la Plaza de la Juventud, Avenida del Val, Calle Cuenca y camino del rio de vuelta a la Plaza de la Juventud.
Pero fue que no. Llegando al final de la calle Cuenca empecé a sentirme más cansado de la cuenta y decidí, en vez de ir hacia el río, coger la Calle Vitoria en dirección al parque de Los Bomberos.
Allí, tras unos veinte minutos de carrera, hice mis estiramientos, entre los columpios y algunos mosquitos que ya empiezan a aparecer. Luego a desayunar, a dar un paseo hasta Reyes Católicos y Parque O'Donell, y vuelta a casa.
Total, no sé si serían unos cuatro kilómetros en unos veinte minutos. A ver si consigo ir con más frecuencia, porque actualmente peso más de lo que he pesado jamás en mi vida (cerca de 74 kg, cuando mi peso "normal" era de unos 68 kg).
Pero fue que no. Llegando al final de la calle Cuenca empecé a sentirme más cansado de la cuenta y decidí, en vez de ir hacia el río, coger la Calle Vitoria en dirección al parque de Los Bomberos.
Allí, tras unos veinte minutos de carrera, hice mis estiramientos, entre los columpios y algunos mosquitos que ya empiezan a aparecer. Luego a desayunar, a dar un paseo hasta Reyes Católicos y Parque O'Donell, y vuelta a casa.
Total, no sé si serían unos cuatro kilómetros en unos veinte minutos. A ver si consigo ir con más frecuencia, porque actualmente peso más de lo que he pesado jamás en mi vida (cerca de 74 kg, cuando mi peso "normal" era de unos 68 kg).
07 junio 2009
A los Santos
Cheman no podía venir, no tengo claro si por trabajo, asuntos familiares o todo junto, así que quedé con Rubén a las ocho en la cafetería habitual.
A las ocho y cuarto no había ni rastro de Rubén, así que le mandé un SMS diciendo que iba camino de los Santos. Por supuesto, como Rubén cambia de móvil con más frecuencia que yo de calzoncillos, me equivoqué y creo que el SMS debió recibirlo su madre.
Sobre las ocho y media, estando a punto de subir la primera cuesta de los Santos, me hizo una llamada a la que no me dio tiempo a contestar. Le dí un toque y estaba todavía en la puerta de la cafetería, así que le dije que le esperaba en el montado de bacon de Anchuelo. Yo me tomé la subida con calma, haciendo un par de paradas antes de enfrentar la última cuesta gorda y en la plaza de toros de los Santos, para darle tiempo a alcanzarme. El, por su lado, se dio toda la prisa que pudo.
Entré en la cafetería de Anchuelo y un par de minutos después, mientras el del bar iba a la panadería por el pan para mi montado de bacon, llegó Rubén.
Una vez "baconeados" a gusto, emprendimos el camino de regreso por el parque natural de Alcalá, con calma y charlando. Rubén me propuso subir una cuesta arriba muy cuesta arriba al salir de Anchuelo que supuestamente llega al Ecce Homo, pero sólo de verla me dio "susto", así que seguimos por el camino normal del parque natural. Tenemos pendiente esa cuesta para otro día.
A las once y algo estabamos en el Chino de enfrente de casa, comprando el pan.
El cuentakilómetros: 30.58 km, a 14.9 km/h de media, máxima de 35 km/h, 360 calorías gastadas en 2 horas de pedaleo y un total de 2171 km con la bici.
A las ocho y cuarto no había ni rastro de Rubén, así que le mandé un SMS diciendo que iba camino de los Santos. Por supuesto, como Rubén cambia de móvil con más frecuencia que yo de calzoncillos, me equivoqué y creo que el SMS debió recibirlo su madre.
Sobre las ocho y media, estando a punto de subir la primera cuesta de los Santos, me hizo una llamada a la que no me dio tiempo a contestar. Le dí un toque y estaba todavía en la puerta de la cafetería, así que le dije que le esperaba en el montado de bacon de Anchuelo. Yo me tomé la subida con calma, haciendo un par de paradas antes de enfrentar la última cuesta gorda y en la plaza de toros de los Santos, para darle tiempo a alcanzarme. El, por su lado, se dio toda la prisa que pudo.
Entré en la cafetería de Anchuelo y un par de minutos después, mientras el del bar iba a la panadería por el pan para mi montado de bacon, llegó Rubén.
Una vez "baconeados" a gusto, emprendimos el camino de regreso por el parque natural de Alcalá, con calma y charlando. Rubén me propuso subir una cuesta arriba muy cuesta arriba al salir de Anchuelo que supuestamente llega al Ecce Homo, pero sólo de verla me dio "susto", así que seguimos por el camino normal del parque natural. Tenemos pendiente esa cuesta para otro día.
A las once y algo estabamos en el Chino de enfrente de casa, comprando el pan.
El cuentakilómetros: 30.58 km, a 14.9 km/h de media, máxima de 35 km/h, 360 calorías gastadas en 2 horas de pedaleo y un total de 2171 km con la bici.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)