Esta mañana he salido a las siete y media (ocho y media si no hubiésemos cambiado la hora). Salí solo y fui a los Santos de la Humosa, ida y vuelta.
La ida tranquila y en solitario. La subida no me costó excesivamente, pero después de la experiencia con el pulsómetro y la carrera de ayer, me lo tomé con calma. A la vuelta bajé por la carretera hasta el desvio que hay a unos quinientos metros de la salida de los Santos y que nos lleva por un camino a la izquierda de la carretera, justo donde hay unas señales de obras y empieza la obra ¿qué demonios estarán haciendo? ... déjame adivinar .... ¡¡más carretera!!.
Hoy ha sido el día de los "agujeritos". No sé qué bicho será, pero se ve que se ha puesto en movimiento con las lluvias de estos días atrás. Los lados del camino estaban plagados de agueritos con su "cono" de tierra alrededor. Algún tipo de insecto que se dedica a agujererar el suelo.
También me ha llamado la atención un señor mayor corriendo. Llevo mucho tiempo viéndole y cruzándome con él. Es un señor mayor, de los de pelo blanco, al que hace ya un tiempo ví corriendo con la primera ropa que había pillado por casa. Unas alpargatas, un chandal normalito, etc. Sin embargo, sigue corriendo, además hace buenas distancias, porque le veo subiendo hacia los Santos de la Humosa, después de la primera cuesta y sin aparente esfuerzo. Sin embargo, ahora se ha disfrado de corredor. Lleva su pantalón/malla corta de correr, camisetas más de corredor, etc.
29 octubre 2006
28 octubre 2006
Carrerita el Sábado
Esta mañana salí sobre las 8 y media, corriendo desde el portal de casa en dirección al Alcampo, camino de la esgaravita y por la parte de atrás de Alcampo hasta terminarse el camino, justo después de pasar el Leroy Merlin. Vuelta hasta la rotonda en la calle Avila, donde empieza el camino de la Esgaravita.
Llevaba el pulsómetro y el ritmo cardíaco, a pesar de ser la carrera lenta, iba bastante más alto de la habitual, sobre las 160 y el último kilómetro y medio alrededor de 165. Se nota la falta de entrenamiento. En total unos casi seis kilómetros en 32'07''
Leí en cierta ocasión, y eso explica lo que me pasa casi siempre, que a la vuelta de las vacaciones de verano y con la llegada del Otoño la gente suele coger ligeras depresiones. Los que tienen tendencia a ello las pillan de verdad, y los que no tienen tendencia a ello simplemente se vuelven algo vagos y con menos ganas de lo habitual de hacer cosas.
Sí es cierto que en primavera suelo empezar a correr un poco más en serio, llego al verano con buena forma, pero es volver de las vacaciones y dejo de correr o me cuesta mucho ir a ello. Este temporada de pereza me suele durar dos o tres meses y cuando empiezan los frios del invierno es cuando suelo animarme otra vez a correr. Quizás porque en invierno se sale menos a la calle y tengo más "mono" de ella.
Llevaba el pulsómetro y el ritmo cardíaco, a pesar de ser la carrera lenta, iba bastante más alto de la habitual, sobre las 160 y el último kilómetro y medio alrededor de 165. Se nota la falta de entrenamiento. En total unos casi seis kilómetros en 32'07''
Leí en cierta ocasión, y eso explica lo que me pasa casi siempre, que a la vuelta de las vacaciones de verano y con la llegada del Otoño la gente suele coger ligeras depresiones. Los que tienen tendencia a ello las pillan de verdad, y los que no tienen tendencia a ello simplemente se vuelven algo vagos y con menos ganas de lo habitual de hacer cosas.
Sí es cierto que en primavera suelo empezar a correr un poco más en serio, llego al verano con buena forma, pero es volver de las vacaciones y dejo de correr o me cuesta mucho ir a ello. Este temporada de pereza me suele durar dos o tres meses y cuando empiezan los frios del invierno es cuando suelo animarme otra vez a correr. Quizás porque en invierno se sale menos a la calle y tengo más "mono" de ella.
22 octubre 2006
Carrera corta
Ayer no fuí a correr porque llovía por la mañana o amenazaba claramente lluvia.
Como parece que Chema se ha echado atrás para la bicicleta de hoy, es un rollo bicicletear por los caminos embarrados y encima amenazando lluvia, he salido yo solo a correr. Por fin, después de dos semanas sin ir.
Salí a las ocho y media e hice el recorrido de los chalets del Val, es decir, Lope de Figueroa hasta la plaza de la Juventud, vuelta por la avenida de la virgen del Val, a la izquierda por la calle Avila, en el primer cruce a la derecha hasta la calle Cuenca, a la derecha nuevamente hasta llegar nuevamente a la calle Avila, por la calle Avila hasta la última calle a la derecha antes de la rotonda, hasta el final, a la derecha, nuevamente a la derecha otra vez hasta la calle Avila, hacia la rotonda y Lope de Figueroa hasta el parque de los bomberos. Un día haré un mapa.
Me encontré con otro señor que debía hacier footing como yo, dando vueltas por ahí, porque me lo cruce hasta tres veces en sitios distintos.
Llevé el pulsómetro y cronometré. Fueron unos cinco km en 27 minutos, 22 segundos y manteniendo las pulsaciones entre 150 y 155 casi todo el camino. Más altas que la vez anterior, por lo que imagino que se nota la falta de ejercicio durante dos semanas.
En el parque de los bomberos unos ejercicios de fuerza con las piernas y luego los estiramientos de costumbre. Al terminar, lo que yo creo que es en realidad el motivo de salir a esas horas de la mañana: periódico y a la cafetería a desyunar. Por cierto, que "El Pais" del domingo ya vale 2€.
Como parece que Chema se ha echado atrás para la bicicleta de hoy, es un rollo bicicletear por los caminos embarrados y encima amenazando lluvia, he salido yo solo a correr. Por fin, después de dos semanas sin ir.
Salí a las ocho y media e hice el recorrido de los chalets del Val, es decir, Lope de Figueroa hasta la plaza de la Juventud, vuelta por la avenida de la virgen del Val, a la izquierda por la calle Avila, en el primer cruce a la derecha hasta la calle Cuenca, a la derecha nuevamente hasta llegar nuevamente a la calle Avila, por la calle Avila hasta la última calle a la derecha antes de la rotonda, hasta el final, a la derecha, nuevamente a la derecha otra vez hasta la calle Avila, hacia la rotonda y Lope de Figueroa hasta el parque de los bomberos. Un día haré un mapa.
Me encontré con otro señor que debía hacier footing como yo, dando vueltas por ahí, porque me lo cruce hasta tres veces en sitios distintos.
Llevé el pulsómetro y cronometré. Fueron unos cinco km en 27 minutos, 22 segundos y manteniendo las pulsaciones entre 150 y 155 casi todo el camino. Más altas que la vez anterior, por lo que imagino que se nota la falta de ejercicio durante dos semanas.
En el parque de los bomberos unos ejercicios de fuerza con las piernas y luego los estiramientos de costumbre. Al terminar, lo que yo creo que es en realidad el motivo de salir a esas horas de la mañana: periódico y a la cafetería a desyunar. Por cierto, que "El Pais" del domingo ya vale 2€.
15 octubre 2006
La bici del Domingo
Este puente del Pilar he sido especialmente vago. Me acaban de poner teléfono, internet y televisión los de ONO, con lo que estos días, jugando con internet y viendo la tele me he acostado bastante tarde. Por la mañana no me apetecía demasiado lo de ir a correr, así que tres días perdidos en ese sentido.
Afortunadamente, ayer Chema me llamó para salir con la bici hoy Domingo. Quedamos a las ocho y media con Rubén en la cafetería de costumbre y sobre las nuevo nos pusimos los tres en marcha.
Salimos en dirección a la Nueva Alcalá, rotonda hacia el Gurugú y nada más cruzar el puente sobre el Henares, antes de llegar al cementerio, nos metimos a la izquierda por un caminillo de tierra muy empinado. Fuimos por ese camino hasta la fábrica de cerámica, atravesando nos metimos en el parque natural. Cuando se entra en el parque natural desde el aparcamiento, después de la barrera hay una bajada con una curva a la derecha. Justo en la curva, sale otro camino con barrera hacia la derecha. Nos metimos por ese, que es menos pendiente la subida.
En mitad de la subida, que ya digo no es demasiado fuerte, Rubén tuvo una avería, se le rompió la cadena. Afortunadamente iba preparado con troncha-cadenas y eslabones de repuesto, así que perdimos unos minutos y nuevamente en marcha.
Siguiendo, siguiendo, llegamos a Anchuelo, donde tomamos nuestro montado de bacon y café. Echamos una media hora y vuelta por el mismo camino.
En total, desde las nueve hasta las doce y media, con una media hora de parada y un total de unos 30 km. Comparado con la carrera del Domingo anterior, más larga y con prisas, esta vez fué un pequeño paseo.
Por cierto, que a la vuelta parecía aquello la calle mayor de Alcalá a las siete de la tarde, de la cantidad de ciclistas que iban y venían.
Afortunadamente, ayer Chema me llamó para salir con la bici hoy Domingo. Quedamos a las ocho y media con Rubén en la cafetería de costumbre y sobre las nuevo nos pusimos los tres en marcha.
Salimos en dirección a la Nueva Alcalá, rotonda hacia el Gurugú y nada más cruzar el puente sobre el Henares, antes de llegar al cementerio, nos metimos a la izquierda por un caminillo de tierra muy empinado. Fuimos por ese camino hasta la fábrica de cerámica, atravesando nos metimos en el parque natural. Cuando se entra en el parque natural desde el aparcamiento, después de la barrera hay una bajada con una curva a la derecha. Justo en la curva, sale otro camino con barrera hacia la derecha. Nos metimos por ese, que es menos pendiente la subida.
En mitad de la subida, que ya digo no es demasiado fuerte, Rubén tuvo una avería, se le rompió la cadena. Afortunadamente iba preparado con troncha-cadenas y eslabones de repuesto, así que perdimos unos minutos y nuevamente en marcha.
Siguiendo, siguiendo, llegamos a Anchuelo, donde tomamos nuestro montado de bacon y café. Echamos una media hora y vuelta por el mismo camino.
En total, desde las nueve hasta las doce y media, con una media hora de parada y un total de unos 30 km. Comparado con la carrera del Domingo anterior, más larga y con prisas, esta vez fué un pequeño paseo.
Por cierto, que a la vuelta parecía aquello la calle mayor de Alcalá a las siete de la tarde, de la cantidad de ciclistas que iban y venían.
09 octubre 2006
Paliza de bici el Domingo
Este domingo salí con la bici con Chema y con Rubén. Quedamos a las ocho y media para el café y salimos a las nueve.
Cogimos el camino pegado al cuartel de la Brigada Paracaidista y salimos en dirección Camarma, por un camino que cruza por encima de la R2. En un sitio hay un cruce grande que hacia la derecha lleva a Meco. Ese nos lo saltamos y nos desviamos a la derecha en el siguiente, un camino que está en un poco peor estado y que sube un pequeño trecho. Por ese camino, llegamos muy cerca de Meco a la carretera que va de Camarma a Meco, la cruzamos y seguimos por el camino, que rodea Meco por la parte de arriba.
Ese camino, según rodea Meco, tiene varias desviaciones a la izquiera. Cogemos creo que la tercera. La primera es una que es medio carretera, la segunda lleva a una especie de almacén de trigo/paja. La tercera pasa por el lado de una nave/finca grande. Justo a la altura de esa nave, Chema pinchó, así que nos tocó cambiar la cámara de la rueda trasera.
Siguiendo ese camino llegamoa a la parte alta de Valdeveruelo (o Valdeavero, siempre confundo esos dos pueblos). Bajamos una carreterita y nos tomamos un montado de bacon en el bar del pueblo.
Luego, como la prisa apremia, volvemos por la carretera. Salimos de Valdeveruelo en dirección a Valdeavero (o al revés, no sé), por una carretera medio peatonal que nos deja en la carretera de Torrejón del Rey a Alcalá. Al llegar a la carretera nos da un poco de cosa porque había bastante tráfico y poco arcén. Poco antes de llegar a la carretera habiamos visto un buen camino/carretera que seguía paralelo a la misma y en dirección Alcalá, así que lo seguimos a ver si evitamos la carretera. Mala suerte. El camino termina en una finca vallada. Al final tenemos que atravesar andando el sembrado para llegar a la carretera.
Una vez en al carretera todo va rodado. Se ve que la parte sin arcén era poca. Desde ese punto del sembrado en el que salimos hasta Camarma había algo de arcén, lo suficiente para ir con la bici cómodamente. Llegando a Camarma nos metemos en el pueblo, dejamos la carretera y seguimos el camino hasta Alcalá, llegando al sitio del que salimos, en la rotonda de la residencia de ancianos.
En total unos 42 km, desde las nueva hasta la una menos cuarto, con media hora de parada para tomar el montadito de bacon y un rato de cambio de cámara de aire para arreglar el pinchazo.
Cogimos el camino pegado al cuartel de la Brigada Paracaidista y salimos en dirección Camarma, por un camino que cruza por encima de la R2. En un sitio hay un cruce grande que hacia la derecha lleva a Meco. Ese nos lo saltamos y nos desviamos a la derecha en el siguiente, un camino que está en un poco peor estado y que sube un pequeño trecho. Por ese camino, llegamos muy cerca de Meco a la carretera que va de Camarma a Meco, la cruzamos y seguimos por el camino, que rodea Meco por la parte de arriba.
Ese camino, según rodea Meco, tiene varias desviaciones a la izquiera. Cogemos creo que la tercera. La primera es una que es medio carretera, la segunda lleva a una especie de almacén de trigo/paja. La tercera pasa por el lado de una nave/finca grande. Justo a la altura de esa nave, Chema pinchó, así que nos tocó cambiar la cámara de la rueda trasera.
Siguiendo ese camino llegamoa a la parte alta de Valdeveruelo (o Valdeavero, siempre confundo esos dos pueblos). Bajamos una carreterita y nos tomamos un montado de bacon en el bar del pueblo.
Luego, como la prisa apremia, volvemos por la carretera. Salimos de Valdeveruelo en dirección a Valdeavero (o al revés, no sé), por una carretera medio peatonal que nos deja en la carretera de Torrejón del Rey a Alcalá. Al llegar a la carretera nos da un poco de cosa porque había bastante tráfico y poco arcén. Poco antes de llegar a la carretera habiamos visto un buen camino/carretera que seguía paralelo a la misma y en dirección Alcalá, así que lo seguimos a ver si evitamos la carretera. Mala suerte. El camino termina en una finca vallada. Al final tenemos que atravesar andando el sembrado para llegar a la carretera.
Una vez en al carretera todo va rodado. Se ve que la parte sin arcén era poca. Desde ese punto del sembrado en el que salimos hasta Camarma había algo de arcén, lo suficiente para ir con la bici cómodamente. Llegando a Camarma nos metemos en el pueblo, dejamos la carretera y seguimos el camino hasta Alcalá, llegando al sitio del que salimos, en la rotonda de la residencia de ancianos.
En total unos 42 km, desde las nueva hasta la una menos cuarto, con media hora de parada para tomar el montadito de bacon y un rato de cambio de cámara de aire para arreglar el pinchazo.
Carrera larga el sábado
Esta sábado salí a correr sobre las ocho de la mañana. Puesto que el fin de semana anterior cambié las pilas del pulsómetro, qué menos que sacarlo a correr, así que me lo puse.
Fuí por el camino de la esgaravita (o de los afligidos, que no se muy bien cómo se llama) y luego por detrás del Alcampo. Llegando allí, me encontraba bastante bien y animado, así que seguí corriendo por la carretera que lleva al camino de la Magdalena. El ritmo cardíaco, según el pulsómetro, se mantenía entre 150 y 155.
Cuando llegué al sitio en el que la carretera dobla a la derecha y cruza un puente, para subir a los Santos de la Humosa, me metí antes del puente por un caminillo que hay a la derecha. Este caminillo va pegado al rio y lleva hasta el Leroy Merlin, tras unos tres kilómetros de caminillo. Fué meterme en él y se ve que el cambio de clima, al pasar de carretera despejada a caminillo húmedo entre árboles pegado a un rio, afecta a la carrera. No sé si eso o el correr por un terreno más irregular que la carretera. El caso es que las pulsaciones, durante esos tres kilómetros de caminillo, se subieron a unos 155-160.
Al salir en el Leroy Merlin a la pista ancha y blanca que hay pegada al rio, las pulsaciones nuevamete bajaron a 150-155, lo que me confirma que el correr por ese camino, aunque bastante más agradable por el paisaje, es algo más duro.
Cuando me faltaba algo más de un kilómetro para llegar al final del recorrido, me quedaban unos cinco minutos para hacer una hora corriendo. Decidí acelerar, a ver si era capaz de hacer todo el recorrido en menos de una hora. Los primeros quinientos metros finales los hice a un ritmo de pulsaciones de 165. Al terminar esos quinientos metros, me faltaban unos dos minutos para los últimos quinientos metros. Aceleré más, me puse a 170 pulsaciones .... y no lo conseguí. El tiempo total de carrera fué de una hora y veintisiete segundos.
De todas formas estoy satisfecho. Desde que volví de vacaciones, es la primera vez que corro más de seis kilómetros seguidos. De hecho, este recorrido puede tener unos once kiómetros. Eso sí, luego estuve toda la tarde algo resentido de las piernas, porque aunque de respiración durante la carrera lo llevo bien, se ve que son las piernas las que no tienen la costumbre.
Fuí por el camino de la esgaravita (o de los afligidos, que no se muy bien cómo se llama) y luego por detrás del Alcampo. Llegando allí, me encontraba bastante bien y animado, así que seguí corriendo por la carretera que lleva al camino de la Magdalena. El ritmo cardíaco, según el pulsómetro, se mantenía entre 150 y 155.
Cuando llegué al sitio en el que la carretera dobla a la derecha y cruza un puente, para subir a los Santos de la Humosa, me metí antes del puente por un caminillo que hay a la derecha. Este caminillo va pegado al rio y lleva hasta el Leroy Merlin, tras unos tres kilómetros de caminillo. Fué meterme en él y se ve que el cambio de clima, al pasar de carretera despejada a caminillo húmedo entre árboles pegado a un rio, afecta a la carrera. No sé si eso o el correr por un terreno más irregular que la carretera. El caso es que las pulsaciones, durante esos tres kilómetros de caminillo, se subieron a unos 155-160.
Al salir en el Leroy Merlin a la pista ancha y blanca que hay pegada al rio, las pulsaciones nuevamete bajaron a 150-155, lo que me confirma que el correr por ese camino, aunque bastante más agradable por el paisaje, es algo más duro.
Cuando me faltaba algo más de un kilómetro para llegar al final del recorrido, me quedaban unos cinco minutos para hacer una hora corriendo. Decidí acelerar, a ver si era capaz de hacer todo el recorrido en menos de una hora. Los primeros quinientos metros finales los hice a un ritmo de pulsaciones de 165. Al terminar esos quinientos metros, me faltaban unos dos minutos para los últimos quinientos metros. Aceleré más, me puse a 170 pulsaciones .... y no lo conseguí. El tiempo total de carrera fué de una hora y veintisiete segundos.
De todas formas estoy satisfecho. Desde que volví de vacaciones, es la primera vez que corro más de seis kilómetros seguidos. De hecho, este recorrido puede tener unos once kiómetros. Eso sí, luego estuve toda la tarde algo resentido de las piernas, porque aunque de respiración durante la carrera lo llevo bien, se ve que son las piernas las que no tienen la costumbre.
02 octubre 2006
Bicicleta del Domingo
Este domingo fuí yo solo con la bici.
Tenía la sana intención de hacer el recorrido Alcalá-Santos de La Humos-Anchuelo-Parque Natural-Alcalá. Al final sólo la intención, la subida a los santos me dejó baldado y una vez arriba, decidí bajarme por donde me había venido. Se ve que los casi dos/tres meses que llevo sin coger la bicicleta en serio se notan.
Más tarde, sobre las doce, de paseo por la plaza de Cervantes, me encontré con un montón de corredores que finalizaban una carrera popula, una que organiza el Corte Ingés todos los años. Son, creo, unos diez kilómetros, con salida en el Corte Inglés y llegada en la Plaza de Cervantes.
Vi como llegaba el primero y luego estuve media hora viendo como llegaban los demás. Es curioso la diferencia en la forma de correr del primero y de los últimos. El primero se lo toma en serio, corre un montón y es capaz de sacar media hora a los corredores domingueros (como yo) en una distancia de 10 km. Los últimos van a trote cochinero (como yo) y se lo toman con más calma.
Tenía la sana intención de hacer el recorrido Alcalá-Santos de La Humos-Anchuelo-Parque Natural-Alcalá. Al final sólo la intención, la subida a los santos me dejó baldado y una vez arriba, decidí bajarme por donde me había venido. Se ve que los casi dos/tres meses que llevo sin coger la bicicleta en serio se notan.
Más tarde, sobre las doce, de paseo por la plaza de Cervantes, me encontré con un montón de corredores que finalizaban una carrera popula, una que organiza el Corte Ingés todos los años. Son, creo, unos diez kilómetros, con salida en el Corte Inglés y llegada en la Plaza de Cervantes.
Vi como llegaba el primero y luego estuve media hora viendo como llegaban los demás. Es curioso la diferencia en la forma de correr del primero y de los últimos. El primero se lo toma en serio, corre un montón y es capaz de sacar media hora a los corredores domingueros (como yo) en una distancia de 10 km. Los últimos van a trote cochinero (como yo) y se lo toman con más calma.
Carrerita del sábado
Este sábado me llamó Chema para ir con la bici, el domingo Chema tenía que trabajar. El sábado no podía yo echar mucho tiempo, un par de compromisos mañaneros me impedían disponer de la mañana, así que decliné la oferta y fuí a correr "corriendo", para poder cumplir mis compromisos.
La pequeña está malita con antibiótico, así que a las ocho de la mañana hay que darle su ración del mismo. No podía salir hasta después de las ocho. La mayor tenía sesión de planetario en el colegio a las 10, por lo que sobre las nueve y media debía estar en casa para ducharme y demás.
En fin, que salí un poco después de las ocho, hice mi recorrido por los chalets, unos cinco km en veinticinco minutos, mi cuarto de hora de estiramientos y a desayunar y leer el periódico, para estar a las nueve y media en casa.
La carrera no fué muy allá. Aunque no es una gran distancia, me encontraba algo cansado y supongo que encima con las prisas, no era mi mejor momento.
La pequeña está malita con antibiótico, así que a las ocho de la mañana hay que darle su ración del mismo. No podía salir hasta después de las ocho. La mayor tenía sesión de planetario en el colegio a las 10, por lo que sobre las nueve y media debía estar en casa para ducharme y demás.
En fin, que salí un poco después de las ocho, hice mi recorrido por los chalets, unos cinco km en veinticinco minutos, mi cuarto de hora de estiramientos y a desayunar y leer el periódico, para estar a las nueve y media en casa.
La carrera no fué muy allá. Aunque no es una gran distancia, me encontraba algo cansado y supongo que encima con las prisas, no era mi mejor momento.
26 septiembre 2006
Y carrerita del Domingo
Este domingo tenía cosas que hacer por la mañana, así que no fuí con la bici. Lo de la bici siempre me acaba llevando toda la mañana, sobre todo si voy con Chema.
Salí a correr algo más tarde que el sábado, sobre las ocho de la mañana. Hice el mismo camino del sábado, pero sin la vuelta a la Cuna de Cervantes. Me encontraba cansado, supongo que del día anterior y aunque también estaba el clima fresquito, no corría tan alegre.
Luego compré el periódico y fuí a desayunar. Sobre las nueve y media, volviendo a casa, me encontré con Chema que estaba esperando a su sobrino para salir con la bici. Otro café mientras esperábamos y luego cada uno por su lado. Ellos a los Santos de la Humosa con la bici y yo a mis asuntos del Domingo (un viajecito a Madrid para hacer una visita).
Salí a correr algo más tarde que el sábado, sobre las ocho de la mañana. Hice el mismo camino del sábado, pero sin la vuelta a la Cuna de Cervantes. Me encontraba cansado, supongo que del día anterior y aunque también estaba el clima fresquito, no corría tan alegre.
Luego compré el periódico y fuí a desayunar. Sobre las nueve y media, volviendo a casa, me encontré con Chema que estaba esperando a su sobrino para salir con la bici. Otro café mientras esperábamos y luego cada uno por su lado. Ellos a los Santos de la Humosa con la bici y yo a mis asuntos del Domingo (un viajecito a Madrid para hacer una visita).
Carrerita del sábado
Aunque con un poco de retraso, escribo ahora la carrerita del sábado.
Me ha tocado "pringar" en el trabajo, así que me levanté y me fuí a correr prontito, sobre las siete y media. Me hice el camino de los chalets del Val, el mismo del otro sábado, con la vuelta adicional a la Cuna de Cervantes. Total, unos seis km en media hora.
Hacía bastante fresquito y corrí con ganas, me sentía fuerte. Sigo pensando que el frio hace que tardes más en entrar en calor y hace que te canses menos.
Al terminar hice unos ejercicios de fuerza con las piernas y los estiramientos de rigor.
Me ha tocado "pringar" en el trabajo, así que me levanté y me fuí a correr prontito, sobre las siete y media. Me hice el camino de los chalets del Val, el mismo del otro sábado, con la vuelta adicional a la Cuna de Cervantes. Total, unos seis km en media hora.
Hacía bastante fresquito y corrí con ganas, me sentía fuerte. Sigo pensando que el frio hace que tardes más en entrar en calor y hace que te canses menos.
Al terminar hice unos ejercicios de fuerza con las piernas y los estiramientos de rigor.
16 septiembre 2006
Los chalets del Val
Hoy, a pesar de ser Sábado, me ha tocado venir a currar. Así que he tenido que salir a correr cuando todavía es de noche y una carrera no muy larga.
Para altas horas intempestivas nocturnas de la madrugada suelo hacer un recorrido por los chalets del Val. Voy hacia la Plaza de la Juventud, vuelvo por la Avenida del Val, me meto por la calle Avila, doblo hacia la calle Cuenca, vuelvo hacia la Avenida del Val pero me vuelo a meter por la calle Avila, doy una vuelta por no sé cómo se llaman las calles y acabo en el parque de los bomberos, donde hago unos estiramientos. Total, un recorrido de aproximadamente 6 km en media hora.
He ido en pantalón y camiseta cortos y parece mentira, porque he pasado un poco de frio hasta entrar en calor. La semana pasada sobraba todo. Quizás por el frio, me he sentido bastante cómodo corriendo y he llevado un ritmo animado. Digo quizás por el frio porque llevo una semana sin correr y cuando hace calor se supone que se corre peor.
Luego, en el parque de los bomberos, unos pequeños ejercicios de fuerza para las piernas y finalmente la tabla de estiramientos.
Y al final, lo mejor de todo, comprar el periódico e irse a desayunar a una cafetería. Creo que voy a correr sólo por tener la excusa de ir a desayunar en la calle.
Para altas horas intempestivas nocturnas de la madrugada suelo hacer un recorrido por los chalets del Val. Voy hacia la Plaza de la Juventud, vuelvo por la Avenida del Val, me meto por la calle Avila, doblo hacia la calle Cuenca, vuelvo hacia la Avenida del Val pero me vuelo a meter por la calle Avila, doy una vuelta por no sé cómo se llaman las calles y acabo en el parque de los bomberos, donde hago unos estiramientos. Total, un recorrido de aproximadamente 6 km en media hora.
He ido en pantalón y camiseta cortos y parece mentira, porque he pasado un poco de frio hasta entrar en calor. La semana pasada sobraba todo. Quizás por el frio, me he sentido bastante cómodo corriendo y he llevado un ritmo animado. Digo quizás por el frio porque llevo una semana sin correr y cuando hace calor se supone que se corre peor.
Luego, en el parque de los bomberos, unos pequeños ejercicios de fuerza para las piernas y finalmente la tabla de estiramientos.
Y al final, lo mejor de todo, comprar el periódico e irse a desayunar a una cafetería. Creo que voy a correr sólo por tener la excusa de ir a desayunar en la calle.
11 septiembre 2006
Bicicleta del Domingo
El domingo volví a coger la bici, después de dos meses sin ella.
Quedé con Chema y su sobrino, que se acaba de comprar la bici y quizás se apunte con nosotros más Domingos. Para no matarnos ninguno, hicimos un pequeño paseo como toma de contacato para esta nueva temporada de bici.
Salimos por el camino de detrás del Alcampo, todo seguido, camino de la magdalena, hasta la carretera que cruza la nacional II en dirección a los Santos de la Humosa. Tiramos en dirección contraria a los Santos, cruzando la nacional II. Nos metímos por el polígono de Azuqueca. Después de cruzar la vía del tren, nos bajamos de la bici para saltar un montículo de tierra y meternos por el camino, evitando la carretera. Por ahí llegamos justo a al estación de tren de Azuqueca. Atravesamos el pueblo y seguimos en dirección Alovera. Allí bocata de panceta al buche.
La vuelta la hicimos por el mismo camino, pero en el polígono de azuqueca, después de cruzar la via, nos metimos y dimos la vuelta hacia atrás por un caminillo de tierra. Lo seguimos hasta la via, paralelos a ella y hasta que no nos quedó más remedio que cruzarla a pie, mirando bien a los dos lados no fuera a pasar un cercanías desbocado. Al final acabamos en la carretera que va de Meco a los Santos de la Humosa. Tiramos en dirección a los Santos hasta el camino de la Magdalenta y vuelta a Alcalá.
La verdad, fuimos bastante despacio. Fueron casi cuarenta kilómetros, pero con media hora de parada para tomar algo tardamos casi cuatro horas.
Quedé con Chema y su sobrino, que se acaba de comprar la bici y quizás se apunte con nosotros más Domingos. Para no matarnos ninguno, hicimos un pequeño paseo como toma de contacato para esta nueva temporada de bici.
Salimos por el camino de detrás del Alcampo, todo seguido, camino de la magdalena, hasta la carretera que cruza la nacional II en dirección a los Santos de la Humosa. Tiramos en dirección contraria a los Santos, cruzando la nacional II. Nos metímos por el polígono de Azuqueca. Después de cruzar la vía del tren, nos bajamos de la bici para saltar un montículo de tierra y meternos por el camino, evitando la carretera. Por ahí llegamos justo a al estación de tren de Azuqueca. Atravesamos el pueblo y seguimos en dirección Alovera. Allí bocata de panceta al buche.
La vuelta la hicimos por el mismo camino, pero en el polígono de azuqueca, después de cruzar la via, nos metimos y dimos la vuelta hacia atrás por un caminillo de tierra. Lo seguimos hasta la via, paralelos a ella y hasta que no nos quedó más remedio que cruzarla a pie, mirando bien a los dos lados no fuera a pasar un cercanías desbocado. Al final acabamos en la carretera que va de Meco a los Santos de la Humosa. Tiramos en dirección a los Santos hasta el camino de la Magdalenta y vuelta a Alcalá.
La verdad, fuimos bastante despacio. Fueron casi cuarenta kilómetros, pero con media hora de parada para tomar algo tardamos casi cuatro horas.
Carrerita del sábado
El Sábado, después de dos semanas de hacer el vago y de volver definitivamente de vacaciones, por fin fuí a correr nuevamente.
Pensaba hacer un recorrido corto, de cinco kilómetros escasos, por el carril bici del Alcampo y luego el camino del rio. Sin embargo, al llegar enfrente de los asadores, donde te metes por el camino del rio, me encontraba bastante bien y animado, así que seguí de frente, por detrás del Alcampo, hasta el final del camimo de tierra, justo dentrás del Leroy Merlín. Ahí me di la vuelta y volví, esta vez sí, metiendome por el camino del rio hasta llegar a la plaza de la Juventud. Allí, en el parque, hice mis estiramientos y a desayunar, después de dos meses, en una de mis cafeterías favoritas de Alcalá, periódico en ristre.
Pensaba hacer un recorrido corto, de cinco kilómetros escasos, por el carril bici del Alcampo y luego el camino del rio. Sin embargo, al llegar enfrente de los asadores, donde te metes por el camino del rio, me encontraba bastante bien y animado, así que seguí de frente, por detrás del Alcampo, hasta el final del camimo de tierra, justo dentrás del Leroy Merlín. Ahí me di la vuelta y volví, esta vez sí, metiendome por el camino del rio hasta llegar a la plaza de la Juventud. Allí, en el parque, hice mis estiramientos y a desayunar, después de dos meses, en una de mis cafeterías favoritas de Alcalá, periódico en ristre.
25 agosto 2006
Más Eulogios
Otra vez la carrera habitual. Salí sobre las ocho, casa del Mar, Playa del Arbeyal, de Poniente, Cuesta del Cholo, Eulogio, San Pedro y San Lorenzo. Me costó al principio, pero después de bajar el Eulogio me encontré bastante bien y llegué decentemente a la escalera 11.
Hubo un amago de querer llover cuando andaba a la altura del acuario, así que casi decido hacer el footing en autobus hasta la escalera 11. Sin embargo, dejó de llover pronto, antes de llegar a la parada, así que seguí.

En la foto la playa de Poniente. La playa en sí está a la izquierda de la foto.
Hubo un amago de querer llover cuando andaba a la altura del acuario, así que casi decido hacer el footing en autobus hasta la escalera 11. Sin embargo, dejó de llover pronto, antes de llegar a la parada, así que seguí.

En la foto la playa de Poniente. La playa en sí está a la izquierda de la foto.
23 agosto 2006
Sin Eulogio
Esta mañana salí sin muchas ganas sobre las ocho y media. Hice el camino habitual desde la casa del Mar a la escalera 11, pero me salté todo lo de Cimadevilla y el Eulogio. Al llegar a la estatua de Pelayo (foto), me metí en la plaza mayor y salí directamente a la playa de San Lorenzo.

El motivo de salir sin ganas es que ayer estuve haciendo cosas raras, como bajar por un tunel estrecho unos 50 metros en cuclillas, con una pendiente bastante pronunciada, evitando resbalar, por lo que hoy tengo unas ligeras agujetas en las piernas.

El motivo de salir sin ganas es que ayer estuve haciendo cosas raras, como bajar por un tunel estrecho unos 50 metros en cuclillas, con una pendiente bastante pronunciada, evitando resbalar, por lo que hoy tengo unas ligeras agujetas en las piernas.
21 agosto 2006
De nuevo el Eulogio
Después de tres días de descanso, por fin otra carrerita, esta vez la habitual últimamente.
Salí a las ocho menos diez de la casa del mar, playa Arbeyal, playa Poniente, Subida al Eulogio por la cuesta del Cholo, bajada por el lado de San Pedro y San Lorenzo hasta la escalera 13. He cambiado de cafetería para desayunar (una que se llama "La Tertulia" o algo así) gracias a Rafa y Paolo, por eso ahora llego hasta la escalera 13.
Me he sentido relativamente cansado en la subida al Eulogio, aunque había tenido que bajar el ritmo cerca del muelle.
Foto del Eulogio.
De verdad es "Elogio del horizonte", pero "cariñosamente" le llamamos "El Eulogio"
Salí a las ocho menos diez de la casa del mar, playa Arbeyal, playa Poniente, Subida al Eulogio por la cuesta del Cholo, bajada por el lado de San Pedro y San Lorenzo hasta la escalera 13. He cambiado de cafetería para desayunar (una que se llama "La Tertulia" o algo así) gracias a Rafa y Paolo, por eso ahora llego hasta la escalera 13.
Me he sentido relativamente cansado en la subida al Eulogio, aunque había tenido que bajar el ritmo cerca del muelle.
Foto del Eulogio.De verdad es "Elogio del horizonte", pero "cariñosamente" le llamamos "El Eulogio"
17 agosto 2006
El parque de la Providencia
Esta mañana he salido a las ocho y media de la escalera 11, he ido corriendo en dirección al Piles, todo el paseo marítimo hasta el camping y luego por el camino empedrado que sigue por la costa. Esta vez sí he llegado al final, hasta el Parque de la Providencia, y luego vuelta hasta la escalera 13. En total una hora en la que calculo que habrán sido unos 11 ó 12 km.
He visto que el camino tiene marcas kilométricas. En teoría empiezan en San Pedro y acaban en el parque de la Providencia, en el kilómetro 6'750. En la escalera 13 he visto la marca del kilómetro 1,500. Si echamos unas cuentas, la distancia de la carrera que he echado pueden ser unos 10 km, menos de lo que yo había estimado.
Desde el camping hacia el parque de la Providencia es casi todo cuesta arriba hasta el km 5,750. Luego hay una bajada bastante pendiente y luego vuelta a subir hasta el parque. Todo este recorrido lo hice bastante bien, de hecho, la última subida tiene una parte asfaltada en la que se incluso parece que me animé en la carrera. Luego a la vuelta, bajada y la subida, que se me hizo muy cuesta arriba. El resto, como era todo bajada, bien.
En general, salvo esa última cuesta arriba que me costó, el resto fué bastante bien.
He visto que el camino tiene marcas kilométricas. En teoría empiezan en San Pedro y acaban en el parque de la Providencia, en el kilómetro 6'750. En la escalera 13 he visto la marca del kilómetro 1,500. Si echamos unas cuentas, la distancia de la carrera que he echado pueden ser unos 10 km, menos de lo que yo había estimado.
Desde el camping hacia el parque de la Providencia es casi todo cuesta arriba hasta el km 5,750. Luego hay una bajada bastante pendiente y luego vuelta a subir hasta el parque. Todo este recorrido lo hice bastante bien, de hecho, la última subida tiene una parte asfaltada en la que se incluso parece que me animé en la carrera. Luego a la vuelta, bajada y la subida, que se me hizo muy cuesta arriba. El resto, como era todo bajada, bien.
En general, salvo esa última cuesta arriba que me costó, el resto fué bastante bien.
15 agosto 2006
Hacia la Providencia
Esta mañana he salido sobre las 9 a correr.
Salí de la escalera 11 de la Playa de San Lorenzo en dirección hacia el Piles. LLegué al final del muro (paseo marítimo) donde está el camping de la Providencia. Seguí corriendo por un camino empedrado que han preparado para que la gente siga corriendo. Llegué hasta un cartelito que marca la distancia desde la Iglesia de San Pedro y que ponía 4750 metros. Este cartelito está después de un pequeño puente de madera y subir una cuesta. Me quedaba otro km para llegar al final del camino empedrado, pero justo en el punto en el que decidí dar la vuelta había una fuerte cuesta abajo que a la vuelta debía subir, así que me eché atrás.
Luego vuelta y paré en la escalera 13 para hacer mis estiramientos y a desayunar. En total, 45 minutos corriendo, con algunas pendientes fuertes. Calculo que sería una distancia de unos 8 km.
Hoy es día de resaca. Ayer fueron los fuegos artificiales de Gijón a las 12 de la noche. Todo Gijón y parte de Oviedo se amontonan en las playas para verlos. La juventud luego sale de juerga hasta altas horas de la mañana. Ví algunos borrachines en mi carrera mañanera.
La playa de San Lorenzo ofrecía un aspecto horrible. Estaba plagada de grupitos de bolsas de supermercado con botellas vacías de CocaCola y "bebercios" variados. Eran los restos de miles de grupitos de botellones en plena playa. Un ejercito de empleados del ayuntamiento, mono naranja, se afanaba en recoger todos los restos.
Me llamó especialmente la atención un castillo de arena, el de la foto

que hizo uno de estos que lo hacen para que luego les echen dinero mientras lo está haciendo. Lo ví por primera vez el Sábado por la tarde, con el pedigüeño afanado en darle los últimos toques (o haciendo como que le daba los últimos toques). Esta mañana (Martes) el castillo sigue en pie, con el pedigüeño durmiendo al lado. El castillo ha sobrevivido durante varios días, incluido el gentío, juerga y multibotellón de anoche, afortunadamente para el pedigüeño, que podrá seguir haciendo como que le da los últimos toques mientras le echan monedas. De todas formas, el hombre debe trabajar lo suyo, porque hoy había otros dos grandes castillos que no estaban el Sábado.
Salí de la escalera 11 de la Playa de San Lorenzo en dirección hacia el Piles. LLegué al final del muro (paseo marítimo) donde está el camping de la Providencia. Seguí corriendo por un camino empedrado que han preparado para que la gente siga corriendo. Llegué hasta un cartelito que marca la distancia desde la Iglesia de San Pedro y que ponía 4750 metros. Este cartelito está después de un pequeño puente de madera y subir una cuesta. Me quedaba otro km para llegar al final del camino empedrado, pero justo en el punto en el que decidí dar la vuelta había una fuerte cuesta abajo que a la vuelta debía subir, así que me eché atrás.
Luego vuelta y paré en la escalera 13 para hacer mis estiramientos y a desayunar. En total, 45 minutos corriendo, con algunas pendientes fuertes. Calculo que sería una distancia de unos 8 km.
Hoy es día de resaca. Ayer fueron los fuegos artificiales de Gijón a las 12 de la noche. Todo Gijón y parte de Oviedo se amontonan en las playas para verlos. La juventud luego sale de juerga hasta altas horas de la mañana. Ví algunos borrachines en mi carrera mañanera.
La playa de San Lorenzo ofrecía un aspecto horrible. Estaba plagada de grupitos de bolsas de supermercado con botellas vacías de CocaCola y "bebercios" variados. Eran los restos de miles de grupitos de botellones en plena playa. Un ejercito de empleados del ayuntamiento, mono naranja, se afanaba en recoger todos los restos.
Me llamó especialmente la atención un castillo de arena, el de la foto

que hizo uno de estos que lo hacen para que luego les echen dinero mientras lo está haciendo. Lo ví por primera vez el Sábado por la tarde, con el pedigüeño afanado en darle los últimos toques (o haciendo como que le daba los últimos toques). Esta mañana (Martes) el castillo sigue en pie, con el pedigüeño durmiendo al lado. El castillo ha sobrevivido durante varios días, incluido el gentío, juerga y multibotellón de anoche, afortunadamente para el pedigüeño, que podrá seguir haciendo como que le da los últimos toques mientras le echan monedas. De todas formas, el hombre debe trabajar lo suyo, porque hoy había otros dos grandes castillos que no estaban el Sábado.
14 agosto 2006
Senda rio peña Francia
Esta mañana a las 10 he quedado para correr con Paolo y Rafa, dos compañeros de la escuela.
Salimos de la escalera 11 de la playa de San Lorenzo en dirección al Piles, por el parque de Isabel la Católica cerca del rio, Feria de Muestras por el carril bici en dirección a la rotonda de la Guía. Allí comienza la Senda del Rio Peña Francia, que seguimos hasta llegar al campo de Golf. Allí nos dimos la vuelta y paramos al comienzo de la Senda. En total calculo que unos 6 km en 32 minutos.
Luego, por supuesto, un buen desayuno en una cafetería y a recordar viejos tiempos y contarnos los nuevos.
Salimos de la escalera 11 de la playa de San Lorenzo en dirección al Piles, por el parque de Isabel la Católica cerca del rio, Feria de Muestras por el carril bici en dirección a la rotonda de la Guía. Allí comienza la Senda del Rio Peña Francia, que seguimos hasta llegar al campo de Golf. Allí nos dimos la vuelta y paramos al comienzo de la Senda. En total calculo que unos 6 km en 32 minutos.
Luego, por supuesto, un buen desayuno en una cafetería y a recordar viejos tiempos y contarnos los nuevos.
09 agosto 2006
Otra carrerita
Bueno, esta vez la carrera igual que la del Lunes: Arbeyal, Poniente, Eulogio y San Lorenzo a escalera 11.
Aunque la respiración iba más agitada de lo normal, me encontré bastante fuerte. Subí el Eulogio sin demasiado esfuerzo y llegué a la escalera 11 con un paso vivo.
Ayer estuve viendo en el palacio Revillagigedo (Gijón, junto al muelle deportivo) una especie de exposición sobre las Olimpiadas. No hay gran cosa que ver, pero es gratis y vale para pasar una media horita. Básicamente hay una zona con cosas de griegos para tocar (un saco de pegar, unas correas para atarse en los puños como si fueran los guantes de boxeo, etc). Luego están las antorchas que se usaron en las Olimpiadas. También hay algunos "chismes" de deportistas famosos, como la bicicleta de Indurain o la moto de no sé quién. También hay fotos de los premios Asturias del deporte, en los que me llamó la atención que este premio no se concede sólo a personas, sino que puede concederse también a eventos o grupos. Por ejemplo, lo tienen el equipo de futbol de Brasil al completo, el de España de Marathón (Abel Antón, Martin Fiz y compañía) o el Tour de Francia de no sé qué año.
Aunque la respiración iba más agitada de lo normal, me encontré bastante fuerte. Subí el Eulogio sin demasiado esfuerzo y llegué a la escalera 11 con un paso vivo.
Ayer estuve viendo en el palacio Revillagigedo (Gijón, junto al muelle deportivo) una especie de exposición sobre las Olimpiadas. No hay gran cosa que ver, pero es gratis y vale para pasar una media horita. Básicamente hay una zona con cosas de griegos para tocar (un saco de pegar, unas correas para atarse en los puños como si fueran los guantes de boxeo, etc). Luego están las antorchas que se usaron en las Olimpiadas. También hay algunos "chismes" de deportistas famosos, como la bicicleta de Indurain o la moto de no sé quién. También hay fotos de los premios Asturias del deporte, en los que me llamó la atención que este premio no se concede sólo a personas, sino que puede concederse también a eventos o grupos. Por ejemplo, lo tienen el equipo de futbol de Brasil al completo, el de España de Marathón (Abel Antón, Martin Fiz y compañía) o el Tour de Francia de no sé qué año.
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